Boa Vista, Brasil.- En una cárcel de Boa Vista, en el norte de Brasil, murieron el domingo 25 internos en una pelea entre bandas, confirmó la Policía Militar del estado de Roraima.

Siete de los presos fueron decapitados y seis carbonizados en la Penitenciaria Agrícola de Monte Cristo, en la ciudad de Boa Vista, capital de Roraima, muy cerca de la frontera con Venezuela.

Además, 100 familiares de los presos, la mayoría mujeres, fueron tomados como rehenes temporalmente mientras los internos exigían hablar con una jueza, aunque finalmente fueron liberados por una unidad especial, señaló el Ministerio de Justicia del estado. El diario de Folha de São Paulo, señaló que todos están bien.

Los disturbios comenzaron durante el horario de visitas en la tarde del domingo, cuando un grupo de la organización criminal Primeiro Comando da Capital (PCC), presos en el ala 14 de la prisión, invadieron el ala 12, en donde se encuentran los integrantes de Comando Vermelho (CV), informó el portal UOL Noticias.

Llevaban cuchillos y tablas de madera, relató la esposa de uno de los internos que estuvo presente.

PCC es la mayor organización criminal del país: es financiada por el tráfico de drogas y actúa principalmente en Sao Paulo, aunque se ha extendido por la mayoría de estados brasileños. CV, por su parte, disputa con otras facciones el negocio del narcotráfico y su mayor eje de influencia es Río de Janeiro.

A las 23:00 horas, el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), una fuerza de la Policía Militar (PM), entró al presidio y acabó con la rebelión. Según informó el presidente del Sindicato de Agentes Penitenciarios del Estado, Lindomar Sobrinho, los domingos trabajan en la penitenciaría entre siete y nueve agentes. Para él, no hay “efectivos ni equipamientos suficientes para garantizar la integridad física de los usuarios en la unidad”.

El presidio de Monte Cristo es el mayor del estado de Roraima.

Tiene lugar para 740 presos, aunque actualmente está superpoblado, con más de mil 400 personas tras las rejas.

De acuerdo a los datos divulgados por el Ministerio de Justicia de Brasil en 2015, Brasil es el país con la cuarta mayor población carcelaria del mundo. La superpoblación del sistema penitenciario, así como las malas condiciones en las que se encuentran los presidios y en las que viven los presos, son constante eje de controversia en el país sudamericano.

El ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, se manifestó ya el año pasado de forma muy crítica sobre la situación en las cárceles. Muchas veces las organizaciones criminales son las que controlan las instituciones, que “son auténticas escuelas del crimen”, reconoció Cardozo ante un comité parlamentario en Brasilia.

En tanto, en Porto Velho al menos ocho presos murieron hoy asfixiados por humo en la Penitenciaria Estadual Ênio dos Santos Pinheiro, en el estado de Rondónia, Brasil.

La Policía Civil confirmó las muertes y manifestó que el motivo fue una pelea entre facciones rivales dentro de la prisión y que está relacionada con otra rebelión en un penal de Roraima que dejó al menos 25 muertos la tarde del domingo. (http://www.jornada.unam.mx/)