La aparición del pulgón amarillo en los cultivos de sorgo de Tamaulipas podría dejar pérdidas de 2 mil 500 millones de pesos, advirtió Luis Ángel Rodríguez, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

A finales de marzo y principios de abril aumentaron los reportes de presencia de la plaga, por lo que el pasado viernes el Patronato para la Investigación, Fomento y Sanidad Vegetal de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas lanzó una alerta a sus agremiados.

La zona norte de Tamaulipas concentra la mayor parte de la producción nacional de sorgo, ya que se siembran alrededor de 700 mil hectáreas.

Éste es el tercer ciclo de aparición del pulgón amarillo (melanaphis sacchari), plaga originaria de África que se detectó por primera vez en México en el ciclo agrícola 2013-2014, en sembradíos de sorgo de Tamaulipas, dejando severos daños.

El pulgón amarillo es un insecto que se alimenta de la savia que succiona de tallos, hojas y botones florales de las plantas.

Aunque este año se retrasó el brote, el investigador advirtió que la capacidad de reproducción de esta plaga es extraordinaria, lo que ha modificado los hábitos de los agricultores, quienes ahora tienen que estar pendientes de sus parcelas todos los días.

“Hoy tienen que estar pendientes todos los días. Con cinco días que no acuda puede no darse cuenta de presencia de pulgón y con eso tiene para echar a perder los cultivos.

El agricultor ya no es tan atenido”, explicó Rodríguez del Bosque.

El Patronato, integrado por el INIFAP y representantes de la Sagarpa, el Gobierno estatal y asociaciones agrícolas, detalló que en cultivos de las localidades de Empalme y Anáhuac ya detectaron plantas “enmieladas”, es decir, sin capacidad para producir el grano debido al pulgón.

Rodríguez del Bosque explicó que han capacitado a los agricultores para combatir la plaga con insecticidas y fauna benéfica, conocida como crisopa, que se come al pulgón.

Puntualizó que en el 2014 y 2015 realizaron experimentos con la aplicación de crisopas en los cultivos.

“En el 2014 la cosecha de sorgo del ciclo otoño-invierno fue de 2.6 millones en 700 mil hectáreas del norte de Tamaulipas.

En 420 mil hectáreas, 60 por ciento, aplicaron crisopas contra el pulgón y se dejaron de perder tres toneladas por hectárea, eso en recursos equivale a 2 mil 520 millones de pesos”, puntualizó.

Sin embargo, Iván Garza, presidente del Treceavo Comité Campesino en Matamoros, señaló que pocos productores confían en la crisopa para acabar con la plaga y prefieren fumigar sus cultivos vía aérea, lo que aumenta los costos de producción, debido a que la avioneta fumigadora cobra 200 pesos por hectárea.

“No sabemos si el animalito se va a comer al pulgón o va a jalar para otro lado, en cambio fumigando, pues estamos seguros que morirá”, expresó el productor Enrique Zolezzi Treviño. (http://www.elmanana.com/)