A partir de hoy inicia la primera subasta eléctrica en México, en la cual la CFE será la única compradora y las empresas del ramo podrán ofrecer sus productos a la estatal a través de paquetes que integrarán según sus intereses

A partir de hoy la Comisión Federal de Electricidad buscará comprar un total de 500 megawatts (MW) de potencia con un precio máximo de 10 mil pesos por MW-año; además 6.3 millones de megawatts-hora (MWh) de energía por hasta 884 pesos por MWh y 6.3 millones de Certificados de Energía Limpia (CELs) por hasta 444 pesos cada uno.

Sin embargo, para que una oferta sea aceptada en esta primera subasta de largo plazo, las 75 empresas calificadas para ofertar necesitarán ofrecer un descuento mínimo de 8.52 por ciento sobre los precios máximos, explicó Cesar Hernández, subsecretario de electricidad de la Sener.

Así para el primer producto, potencia, se deberá ofrecer a un precio de 8 mil 520 pesos por MW-año, mientras que la energía se deberá ofrecer a 753 pesos por MWh y los CELs máximo en 378 pesos por certificado.
Esta es la primera subasta eléctrica en México en la que la CFE será la única compradora y las empresas eléctricas de todo el país podrán ofrecer sus productos a la empresa estatal a través de paquetes que ellos conformarán según sus conveniencias.

Por ejemplo, alguien podría ofrecer un paquete de 50 megawatts de potencia, más 2 millones de megawatts-hora de energía y un millón de CELs.

Las empresas utilizarán plantas nuevas en su mayoría para las que se espera una inversión de entre 50 y 80 mil millones de pesos por las nuevas instalaciones y prospectos de construcción para cumplir con lo que se le venda a la CFE, calculó la Sener.

Es una subasta con dos características principales: limpia y de largo plazo. Limpia porque serán los generadores de tecnologías de esa clase los que mayores oportunidades tengan y de largo plazo porque los contratos son de 15 a 20 años.

“Aquí se junta el hambre con la necesidad de requerir energía limpia con la necesidad de los generadores de energía limpios de tener una fuente estable de ingresos.

“El obtener un contrato con la CFE con un plazo de entre 15 y 20 años les da una seguridad de ingresos por un periodo suficientemente largo que les va a permitir financiar los proyectos”, declaró Hernández Ochoa.

LA MEJOR OFERTA

La principal consigna es que se adquiera la mejor oferta para el Estado, en este caso representado por la CFE, la cual buscará comprar todas estas necesidades al mejor precio.

Sin embargo, la situación es un poco más compleja que solo el mejor precio, explicó el funcionario en un taller sobre el proceso de hoy.

Para empezar -a diferencia de las licitaciones de hidrocarburos- las ofertas se presentarán desde la red de cada empresa, por lo que no hay un lugar físico donde se entreguen las propuestas.

Además, una de las principales complejidades es que todas las ofertas serán “dispares” (alguien puede ofrecer un paquete con potencia y energía, otros sólo certificados y algún tercero con los tres productos).

Para esto se utilizará un algoritmo de optimización, el cual a través de factores de ajuste logrará que cualquier propuesta sea comparable.

Dado este proceso de optimización, que finalmente será vital para decidir al ganador esta subasta durará casi dos días 28 y 29 de marzo, según estimaciones de la propia Sener y los resultados se conocerán el próximo 1 de abril.

RADIOGRAFÍA DE LOS PARTICIPANTES

Un total de 75 empresas son las registradas para ofrecer los tres productos a la CFE. Se puede decir que la participación es tan diversa que va “desde ranchos hasta bancos”.

Esas 75 ya tienen 352 ofertas con garantía de seriedad, con lo que se superó en casi ocho veces lo mínimo demandado por el comprador, según datos de la propia Sener.

De estas empresas el 72.8 por ciento son de tecnología solar, 21.7 por ciento eólicas, 2.8 por ciento hidroeléctricas, 1.6 por ciento con cogeneración eficiente, 0.8 por ciento con ciclos combinados y 0.4 por ciento con geotermia.

Entre las extranjeras de mayor nombre se encuentra la italiana Enel Power que ya ha realizado inversiones en México para plantas eólicas, la española Iberdrola o Fisterra Energy que está respaldada por uno de los mayores fondos de inversión del mundo: BlackStone, que tiene 210 mil millones de dólares bajo inversión.

Además en la lista de 75 calificados del lado mexicano se encuentran algunos consorcios como Invex Infraestructura, ComexHidro y la propia Comisión Federal de Electricidad, que estará en ambos lados de la ecuación, pues una de sus ramas ofertará y la otra será el comprador.

OPORTUNIDAD PARA EMPRESAS DE EU

La apertura del mercado en México es una oportunidad para empresas de EU que buscan un respiro a los bajos precios en su país.

Al menos tres importantes compañías productoras de ese país ya han mantenido conversaciones sobre el ingreso al nuevo mercado, según Alfredo Álvarez, líder del sector de energía de Ernst & Young en ciudad de México, quien no reveló sus nombres, pero dijo que las conversaciones se vieron impulsadas por las difíciles condiciones que enfrentan allá.

En México, plantas menos eficientes a combustión de carbón y combustóleo tienen costos operativos más altos, lo que da a las empresas de EU una ventaja en un país donde la compensación puede ser del doble, dijo Álvarez.

“Toda posible oportunidad de vender energía en otro mercado podría ser una buena noticia”, señaló Paul Patterson, un analista en Nueva York de Glenrock Associates LLC que cubre el sector de servicios. (http://www.elfinanciero.com.mx/)