Estados Unidos.- Un día después de que Donald Trump firmó la orden ejecutiva para mantener unidas a las familias migrantes en detención, las cosas no mejoran ni para las familias, ni para el presidente, ni para su esposa Melania, ni para su partido, ni en el Congreso.

El jueves comenzó con Trump, recargado de retórica antiinmigrante y tuiteando que no deberían contratar más jueces sino cambiar las leyes, construir el muro y contratar más agentes fronterizos para impedir que los migrantes entren ilegalmente al país.

El Departamento de Salud de Estados Unidos dijo que no era posible reunir a los niños con sus padres de inmediato y la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, quien se ha convertido ya en la cara de la separación familiar de migrantes, dijo a la prensa que tenía un plan, pero que no era solamente su responsabilidad.

Tenemos un plan para hacerlo. Como saben, lo acabaremos haciendo. Será una combinación entre el Departamento de Seguridad Interna, el de Justicia, Servicios Sociales, quienes se reunirán lo más pronto posible”, dijo Nielsen.

El diario de línea conservadora The Wall Street Journal señaló en su editorial que “En el clásico estilo Trump, el presidente se adjudicó el crédito por revertir una política que previamente había dicho que no podía revertir”.

La revista Time, por su lado, publicó en su portada un fotomontaje con la niña cuya fotografía es ya un ícono de la crisis de separación familiar, parada frente a Trump, y con un titular que dice: “Bienvenidos a America”.

Y la revista The New Yorker puso en su página frontal una ilustración en la que unos niños se esconden en las faldas de la Estatua de la Libertad.

Más tarde, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, realizó un viaje sorpresa a McAllen, Texas, para visitar un albergue infantil privado donde retienen a niños migrantes.

Ese albergue es contratado por el Gobierno, pero no es administrado directamente por las autoridades, por lo que las condiciones en las que los niños se encuentran ahí, distan mucho de las que prevalecen en los albergues de Brownsville y El Paso, por ejemplo. Las imágenes de la primera dama y sus palabras fueron transmitidas en vivo por las cadenas de televisión estadounidenses.

Estoy aquí para conocer sus instalaciones, en las que sé ustedes albergan a niños durante mucho tiempo. También quisiera preguntarles cómo puedo ayudar a estos niños para que se reúnan con sus familias lo más pronto posible”, dijo Melania.

Algunas cadenas televisivas subrayaron que la visita se había hecho a un albergue contratado y se preguntaban si se trataba de una estrategia de relaciones públicas para mejorar la imagen del gobierno por la crisis. La visita de Melania Trump parecía estar yendo bien, cuando en un instante, todo cambió. (Noticieros.televisa.com)