Israel y China han anunciado este domingo avances importantes en dos vacunas distintas. La de los israelitas superó de forma exitosa la prueba con roedores, mientras que la de los chinos se aplica ya en un grupo de humanos.

El Instituto de Israel para Investigación Biotecnológica ha probado con éxito una posible vacuna contra la COVID-19 en roedores, un paso que le permitirá avanzar en las pruebas con otros animales y, en una última fase, con humanos, informa hoy el digital local Times of Israel.

El centro, dependiente del Ministerio de Defensa, espera acabar la preparación de la vacuna en un año o incluso antes, según concretó en un informe publicado el pasado viernes en el repositorio biorXiv, un portal en el que los textos aún no han sido sometidos a revisión por otros expertos, aunque pueden dejar sus comentarios.

Los investigadores experimentaron con dos grupos de hámsteres infectados: unos no fueron vacunados y otros recibieron una vacuna “de dosis única” que produjo “una inducción rápida y potente de anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2”.

Los roedores inmunizados dejaron de perder peso corporal, a diferencia de los otros. A su vez, los pulmones de aquellos sin vacunar sufrieron “daños extensos en los tejidos y altos niveles virales”, lo que contrasta con los otros, que mostraron una “patología pulmonar menor y sin carga viral”. (SinEmbargo.mx)