Siria.- Un coche bomba mató a por lo menos 45 personas este viernes en Al Bab, una localidad del norte de Siria que tropas turcas y combatientes sirios de oposición acababan de arrebatar al ISIS, según dijo la agencia turca de noticias.

La mayoría de las víctimas eran civiles que se habían reunido en el lugar para tratar de volver a sus casas, según la agencia estatal Anadolu y activistas.

Un atacante suicida detonó su pequeña camioneta descubierta ante una oficina de seguridad en el pueblo Sousian, unso 8 kilómetros (5 millas) al norte de Al-Bab, indicó Mohammed al-Tawil, un destacado combatiente opositor sirio en la zona.

La explosión se produjo cuando los combatientes de oposición organizaban el regreso de los civiles de Al-Bab, que se habían visto desplazados por los combates en su ciudad, explicó.

Al-Bab, que llevaba bajo control de la milicia radical desde finales de 2013, fue capturada el jueves tras más de dos meses de combates liderados por tropas turcas que apoyan a opositores sirios.

Los milicianos del ISIS que se retiraron de la ciudad aún controlan zonas circundantes.

«Una pequeña camioneta descubierta civil llegó hasta la multitud y estalló en el control de seguridad», dijo Al-Tawil por teléfono desde Sousian.

Al-Tawil, miembro del consejo militar opositor de Al-Bab, explicó que unos cuatro combatientes que gestionaban el control de seguridad murieron en el ataque. El combatiente, que estaba en la oficina de seguridad en el momento de la explosión, dijo que el resto de las víctimas eran civiles de Al-Bab.

La agencia de noticias Qasioun, gestionada por la oposición siria, dio una cifra de 45 víctimas mortales, mientras que indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, informó de 42 muertos.

La agencia turca Anadolu dijo que al menos 41 de los heridos fueron trasladados a la localidad fronteriza turca de Kilis, donde recibieron atención en un hospital del estado. Algunos de los heridos estaban graves, dijo la agencia.

La oficina de seguridad de Sousian se encargaba de emitir permisos y escoltar a los civiles que desearan regresar a Al-Bab. Al menos dos grupos de unos 150 civiles habían salido ya el viernes por la mañana hacia la ciudad, explicó Al-Tawil, acompañados de un equipo de desminado gestionado por combatientes opositores sirios.

«Esta gente ha sufrido mucho… fue muy difícil, y estaban esperando este momento» de regresar a casa.

Al menos siete combatientes de la oposición murieron en la ciudad debido a minas terrestres colocadas por el grupo EI, una costumbre de los milicianos al retirarse, indicó el Observatorio.

Antes de la guerra, Al-Bab tenía una población de unas 60.000 personas, muchas de las cuales se vieron desplazadas a zonas vecinas desde el inicio de las hostilidades y hasta los combates más recientes.

Imágenes difundidas de Al-Bab mostraban una ciudad desierta y muy dañada por la guerra. Al menos una de las calles parecía totalmente destruida, con edificios derruidos o allanados a ambos lados. Trincheras y terraplenes de tierra hacían impracticables otras calles y casi todos los edificios mostraban daños de artillería o de ametralladoras pesadas. (Clarín.com)