Tamaulipas.- Por un camino de terracería, entre cerros y cactus, Hiromi Mireles cabalgó hasta la parroquia del ejido Las Antonias, donde se realizó la misa de acción de gracias por la celebración de sus XV años.

De esta forma comenzó un día de festejos en esta comunidad, que se ubica a 15 kilómetros de la cabecera municipal de Bustamante.

Aunque muchos compararon la fiesta de Hiromi con la de Rubí en el año 2016, en La Joya, San Luis Potosí, en esta ocasión no tuvo la misma repercusión en redes sociales, pero sí hubo cientos de asistentes de las comunidades cercanas y de la región del Altiplano.

Como parte de la jornada festiva, se realizó una cabalgata que encabezó la quinceañera, quien lució un vestido rojo. Iba acompañada de su chambelán y de sus padres.

Uno de los principales atractivos del evento fue la competencia para atrapar un jabalí en el lienzo charro del ejido.

En medio fue colocado el animal, en el interior de una jaula, ante el público y los participantes. «Que suelten el jabalí», gritó uno de los participantes. «Yo vine por ese premio», gritó otro muchacho.

En cuanto el ejemplar fue liberado, creció la gritería y los concursantes comenzaron a corretearlo.

Hubo caídas de varios jóvenes y algunos resultaron revolcados, pero el más feliz de todos fue Inés «N», quien logró atrapar al cerdo salvaje.

Jesús Mireles y su hija Hiromi le entregaron 500 dólares al triunfador (alrededor de 9 mil pesos mexicanos). «Estoy feliz y agradecido», dijo el joven, quien llegó al lugar en el lomo de un burro, «¡Arriba Las Antonias, Tamaulipas!», exclamó.

Por la tarde, los anfitriones invitaron a comer a todos los asistentes y por la noche hubo un baile popular con dos grupos musicales.

Hiromi agradeció a su papá por el festejo que le organizó y Jesús se dijo contento. «Toda esta fiesta es por el cariño que le tengo a mi hija y por el amor que le tengo», comentó. (CadenaNoticias.com)