Estados Unidos.- La última vez que un presidente estadounidense despedía al principal investigador de unas pesquisas que le afectaban fue cuando Richard Nixon (1969-1974) desencadenó la llamada “Masacre del sábado por la noche”, que en lugar de apagar el fuego precipitó la salida del mandatario por el escándalo Watergate.

Por eso la abrupta destitución del director del FBI, James Comey, ha hecho pensar en más a funcionarios y analistas, quienes advierten que la decisión podría estar ligada a los alcances que tenía el buró en el tema de la intervención rusa en las elecciones en que resultó vencedor Donald Trump.

Comey acababa de solicitar al subsecretario de Justicia Rod Rosenstein —quien motivó el despido— más recursos para la investigación, parecía que se estaba acercando a algo. Demócratas y republicanos rechazaron la decisión del mandatario, quien se justificó ayer que el ex director había perdido la confianza de todos en Washington.

Suben apuestas contra Trump

El despido del director del FBI, James Comey, hizo que se dispararan las apuestas de que el mandatario estadounidense será destituido.

En el sitio irlandés Paddy Power la apuesta de 4/6 es “la más cercana que hemos tenido para una destitución de Trump en su primer mandato”, informó un portavoz. Mientras que en la plataforma Betfair, “una persona está intentando colocar 100 mil libras (129 mil dólares) a favor de la salida de Trump”.

Los apoyos al presidente están cerca de su menor nivel desde la toma de posesión, y la tasa de aprobación de Trump se encuentra actualmente en 54.2%, según la media de sondeos elaborada por Real Clear Politics. (Informador.com.mx)