Caracas, Venezuela.- La división al interior de la Organización de Estados Americanos (OEA), impidió que los cancilleres reunidos ayer en Washington aprobaran una resolución sobre la crisis en Venezuela, donde en un abierto desafío a la comunidad internacional, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) concluyó que “no es necesario, ni constitucionalmente obligatorio, un referéndum para que el presidente Nicolás Maduro convoque a una Asamblea Nacional Constituyente.

Luego de cuatro horas de debate, las delegaciones en la OEA acordaron tratar de fijar otra reunión antes de la Asamblea General, que se realizará en México del 19 al 21 de junio.

La reunión, en la que participaron 18 ministros de Relaciones Exteriores, se proponía discutir la situación política en Venezuela y tratar de aprobar un documento con la posición del bloque de países.

En la sesión, los discursos de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay estuvieron enfocados en que los venezolanos deben resolver el conflicto que atraviesa el país en lo interno mediante el diálogo y la negociación política.

Estos países también condenaron y pidieron que no se realizara una Asamblea Nacional Constituyente en las condiciones que propone el gobierno venezolano y advirtieron las consecuencias negativas de esta idea gubernamental.

Por su parte, el subsecretario para Asuntos Políticos de Estados Unidos, Thomas Shannon resaltó que el gobierno de Maduro “ha hecho caso omiso en el cumplimiento de su propia Constitución y acuerdos alcanzados”, mientras que Chrystia Freeland, canciller canadiense, dijo que “el diálogo es imposible con líderes políticos en cárceles e inhabilitados”.

Países como Bolivia y Nicaragua acusaron al secretario de la OEA, Luis Almagro, de fraguar de apoyar un golpe de Estado en el país. Pese a que Carmen Luisa Velázquez, embajadora alterna de Venezuela ante la OEA, se acreditó para la sesión, no intervino en ella.

Pese a los llamados en la OEA, el máximo tribunal en Venezuela aprobó que Maduro no está obligado a convocar a un referéndum, como exigió la oposición, para celebrar la Constituyente, provocando una nueva ola de rechazos entre la dirigencia opositora, el mismo día en el que iniciaron las postulaciones de los candidatos.

“Hoy el TSJ enterró a la democracia participativa y protagónica”, expresó el gobernador Henrique Capriles Radonski, mientras se registraban dos marchas: una contra “la injerencia internacional”, convocada por el gobierno y otra convocada por la oposición que alcanzó el día número 61 de manifestaciones consecutivas.

En ambas se registraron cerca de 60 heridos. (ElFinanciero.com.mx)