Acapulco, Guerrero.- El ex Alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, quien finalizó ayer su mandato, aún debe responder por 342 armas de la Policía Municipal que no fueron halladas durante una revisión de las Fuerzas Federales la semana pasada a la corporación.

El vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, respondió que no es asunto político o partidista el emplazamiento de 72 horas que hizo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) al ex Edil y aclaró que es un acto de “responsabilidad jurídica”.

Consultado de lo dicho por el ex Alcalde de que no son 342 las armas extraviadas sino 38 pistolas, respondió que Velázquez Aguirre como el responsable de la corporación debe tener control de las armas y por lo tanto de la licencia colectiva de la secretaría, y que hasta ayer desconocía si ya comprobó dónde están las armas.

Agregó que en 2017 se le notificó al entonces Alcalde que el ex secretario de Seguridad Pública, Max Lorenzo Sedano Romano, quien presentó su renuncia el jueves, no había aprobado los exámenes de control y confianza y que era su responsabilidad tomar la decisión de mantenerlo o no.

Álvarez Heredia justificó que el Gobierno del estado en ese entonces no hizo ningún comentario por “respeto a la autoridad municipal, a él le correspondía tomar las decisiones de manera constitucional y de acuerdo con la ley, al presidente le compete la designación del titular de la Secretaría de Seguridad Pública”.

Insistió que la decisión de hacer una revisión en la corporación fue que la presidenta municipal Adela Román Ocampo dijo que la síndica Leticia Castro había sido amenazada, y la otra por una investigación que había en contra de dos mandos que fueron detenidos en cumplimiento de órdenes de aprehensión.

El vocero agregó que la amenaza contra servidores públicos puso en “alerta” al Grupo de Coordinación, como se ha hecho en otros casos, y citó el de Chilpancingo donde la policía estaba señalada por ciudadanos de desaparición de personas, o como “otro caso sospechoso” en José Azueta, donde se tomó la determinación de intervenir.

“Todas las policías están bajo lupa y escrutinio en la mesa de Grupo de Coordinación Guerrero, y es necesario debatir la conveniencia de un Mando Único ante la debilidad las policías locales”, indicó.

Abundó que la policía “no se suma a los operativos para detectar posibles presuntos delincuentes. Todas esas sospechas, prudencia y responsabilidad hacen que la policía esté bajo sospecha y limpiar cualquier vínculo con delincuentes”.

Álvarez Heredia dijo que el emplazamiento de 72 horas que hizo la Sedena a Velázquez Aguirre se tomó después del mediodía del sábado, luego de la reunión que tuvo el Grupo de Coordinación Guerrero en las instalaciones de la Novena Región Militar, y el alcalde como “responsable del resguardo de las armas está obligado a informar y poder aclarar”.

“De acuerdo con la revisión del armamento se pudo detectar la ausencia de más de 300 armas, y por ello se solicitó al presidente que informe. Es un acto de responsabilidad jurídica que no tiene nada que ver con político ni con los partidos, es un acto de responsabilidad para conocer qué paso y deslindar si hubiera algún delito, y será competencia del Ministerio Público imputar los delitos”, indicó.

Por otra parte, de la insistencia del ex Alcalde de que Sedano fue recomendado por el Grupo de Coordinación Guerrero y avalado por el secretario de Gobernación, el vocero explicó que hay documentos en los que se le notificó al ex alcalde que el jefe policiaco no había aprobado los exámenes de control y de confianza, que eso se hizo el año pasado, pero no dio fecha.

Detalló que es facultad del municipio determinar qué hacer con aquellos que no aprobaron y “claro que se le notificó al alcalde y no puede faltar a la verdad”.

El vocero dijo que con el nuevo gobierno que encabezará Adela Román Ocampo se va a continuar el trabajo coordinado, porque “la alcaldesa tiene una comunicación fluida y permanente y seguramente habrá espacios de intercambio de información”. (SinEmbargo.mx)