Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Más de 200 mil hectáreas de los distritos de riego 06, 050, 26 y 25 del norte de Tamaulipas, además de los ubicados en el norte de Coahuila y de Nuevo León, se encuentran riesgo del colapso debido a la falta de agua del río Bravo, y a que Conagua suspendió el suministro del líquido a las actividad agrícola en esta vasta región.

Esta disposición la dio a conocer de manera personal este miércoles Erasmo Fernández Álvarez, jefe de los distritos 04 y 050, que corresponden a la región agrícola de los municipios de Nuevo Laredo, Guerrero, Miguel Alemán, Díaz Ordaz y Reynosa.

Aunque la reunión fue virtual con funcionarios distritales, el funcionario de Conagua visitó personalmente al jefe del distrito 050, José Manuel Silva Anguiano, con quien trató lo relacionado con la autorización del uso del volumen de agua para uso agrícola.

Dijo el funcionario de Conagua que el permiso de extracción de agua fue suspendido para uso agrícola, por lo que la zona de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros no tendrán agua para el ciclo Otoño-Invierno, con lo que más de 200 mil hectáreas no podrán ser sembradas.

Y es que el agua de la presa la Amistad, ubicada en ciudad Acuña, Coahuila, cuenta con solo 30 millones de metros cúbicos para México, de un total aproximado de mil 600 del volumen total, debido al pago de agua que recientemente se hizo a Estados Unidos, como lo especifica un tratado firmado entre los dos países en 1944.

“Conagua cuida el abasto de agua para el consumo humano, y por lo tanto no autoriza agua para el riego hasta que se recuperen las presas, lo que implica que el ciclo de trabajo se rompe, y con ello la preparación de la tierra, la compra de semilla, además del manejo del ganado que no contará con alimento suficiente para esta temporada”, explicó.

Dijo que ante esta situación los ganaderos deberán reducir sus hatos debido a la inseguridad de los forrajes para el invierno, y que si no llueve la situación se tornará muy grave para los productores de la región norte de Tamaulipas, toda vez que la temporada de huracanes termina el último día de noviembre.

Reiteró que el funcionario de Conagua prohibió el uso de agua del río Bravo para la agricultura, aunque no para el uso doméstico, y la prohibición estará vigente hasta que se repongan los volúmenes de la presa, razón por la que Silva Anguiano le propuso a Erasmo Fernández que el Plan de Riego sea revisado en marzo, para ver si en ese tiempo la presa se recupera, y sea posible de que para el ciclo Primavera-Verano haya agua para la agricultura.

“En 120 días pueden pasar muchas cosas, pero confiamos que la naturaleza nos ayude, ya que en estos distritos estamos metidos en un serio problema por la falta de agua”, explicó. (enlineadirecta.info)