Menos de una semana después de que Harvey Weinstein admitiera haber tratado de forma ‘cuestionable e hiriente’ a varias de sus compañeras y empleadas en una carta a The New York Times, el mismo medio que destapó el pasado jueves los abusos y acosos perpetrados por el productor a lo largo de décadas, su esposa Georgina Chapman anunció este martes su decisión de dejarlo expresando su dolor por todas las mujeres que habían sufrido a manos de su marido y pidiendo respeto para la intimidad de los dos hijos que tienen en común Weinstein y ella.

“Mi corazón está roto por las mujeres que sufrieron ese tremendo dolor producto de esos actos inolvidables. Decidí dejar a mi esposo. Mi primera prioridad es preocuparme por mis hijos menores y le pido a los medios privacidad en estos tiempos”.

Ahora, el que fuera uno de los hombres más poderosos de la industria ha emitido un nuevo comunicado desde su retiro en Europa, adonde ha viajado tras ser despedido de la compañía que fundó con su hermano para someterse a un tratamiento de adicción al sexo, en el que ofrece una versión bastante sorprendente sobre cómo se ha producido su separación. En sus declaraciones insiste en que apoya la decisión de Georgina -cofundadora de la firma Marchesa-, a pesar de que en un principio él mismo aseguró que ella lo apoya incondicionalmente, y llama la atención su aparente confianza en que logrará recuperarse y regresar a la meca del cine junto a su familia y, quién sabe, quizá también con planes para reconstruir su imperio.

“Apoyo su decisión, yo estoy en terapia y a lo mejor, cuando esté mejor, podremos empezar a reconstruir. A lo largo de la última semana, mi familia ha soportado un montón de dolor del que me responsabilizo. Me senté con mi mujer Georgina, a quien amo por encima de todo, y hablamos de lo que era mejor para nuestra familia.

Abordamos la posibilidad de separarnos y le animé a hacer lo que dictara su corazón. Lo comprendo; la quiero a ella y a nuestros hijos y con suerte, cuando mejore, entraré de nuevo en sus vidas”, afirma.
En el terreno profesional, Harvey Weinstein también ha sufrido el abandono de otro de sus seres queridos, su hermano Bob, que el miércoles arremetió contra él -y se distanciaba del escándalo que salpica a sus empresas por no proteger a sus empleadas ante situaciones denigrantes- calificándolo como un ‘hombre enfermo’ capaz de cualquier cosa con tal de salvar su ya maltrecha reputación.

“Mi hermano Harvey es evidentemente un hombre enfermo. Le he exigido que busque ayuda profesional porque la necesita de forma urgente. Su arrepentimiento y sus disculpas a las víctimas son palabras vacías, porque él aseguró que se sometería a un tratamiento y todavía estamos esperando que lo haga. Ha demostrado que es un mentiroso de clase mundial y ahora, en lugar de buscar ayuda, trata de culpar a otros de sus problemas. Todo lo que ha dicho sobre esto es categóricamente mentira, y yo lo único que espero es que encuentre la ayuda que tanto requiere y que deje de crear distracciones de este tipo para desviar la atención”, aseguraba al portal de noticias TMZ. (Quien.com)