Tamaulipas.- Las políticas implementadas por la nueva administración de Tamaulipas, como aumentar la recaudación local y aplicar medidas de austeridad, mejoraron la flexibilidad financiera del estado.

Lo anterior ocasionó que Fitch Ratings cambiara la perspectiva crediticia a Estable desde Negativa, ratificando en “A(mex)” la calificación de la entidad.

El cambio en la perspectiva “se explica por las políticas implementadas por la administración nueva, tanto para incrementar la recaudación local como el decreto de austeridad publicado el 8 de marzo del 2017. Lo anterior ha mejorado la flexibilidad financiera del estado al avance financiero al 30 de junio del 2017. Además, se basa en la liquidez favorable y la reducción del pasivo circulante”, explica la agencia en un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

También, expone la calificadora, se explica por la reestructura esperada de la Deuda Directa de Largo Plazo (DDLP) y el servicio de la deuda proyectada menor, lo que favorecerá su sostenibilidad.

Los factores que apoyan la calificación específica de Tamaulipas son la recaudación sólida de ingresos estatales y la importancia económica de la entidad en el contexto regional por su participación importante en actividades del sector manufacturero de comercio exterior.

Otros puntos relevantes son que los indicadores socioeconómicos superan al promedio nacional y al potencial en el sector energético por las reservas de gas y petróleo con las que cuenta el estado.

“Por otra parte, los factores que limitan la calificación de Tamaulipas son la flexibilidad financiera por debajo de la mediana del Grupo de Estados calificados por Fitch (GEF) y el gasto operacional alto. Además, muestra niveles moderados de DDLP y sostenibilidad baja. Asimismo, limitan la calificación las contingencias en el largo plazo en materia de jubilaciones y pensiones”, se lee en el documento.

Fitch considera el endeudamiento de Tamaulipas como moderado y la sostenibilidad de la deuda como débil en relación con su capacidad financiera. Al 31 de diciembre del 2016, la DDLP ascendió a 11,482 millones de pesos, lo que representa 0.55 veces los ingresos fiscales ordinarios o 0.58 veces si se considera la deuda indirecta o contingente del estado; así, compara desfavorablemente en torno a la mediana del GEF de 0.47 veces.

El servicio de la deuda, sin incluir las amortizaciones de corto plazo, fue de 98% del AI (GEF 72.7%). La entidad, destaca, no cuenta con créditos de corto plazo, cadenas productivas, arrendamientos financieros ni con Proyectos para la Prestación de Servicios.

La agencia indica que estará atenta a la política de endeudamiento de la administración. El Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cataloga como sostenible el endeudamiento del estado, por lo que en el 2018 Tamaulipas podría contratar deuda nueva hasta por 15% de sus ingresos disponibles.

Eficiencia recaudatoria

En cuanto a eficiencia recaudatoria, el estado compara favorablemente con la mediana del GEF, ya que la proporción de ingresos propios a totales es de 10.3% y la del GEF de 8.3%; en el 2016, los ingresos propios de Tamaulipas ascendieron a 5,528 millones de pesos; es decir, un crecimiento de 3.6% a tasa anual.

A junio del 2017, se observa un crecimiento de 3.7% en los ingresos propios y de 74.8% en la recaudación por el impuesto sobre nómina (ISN), derivado del incremento de la tasa de ISN de 2 a 3% a partir de este año.

Al cierre del 2016, el gasto operacional del estado ascendió a 19,793 millones de pesos y representó 94% de los ingresos de libre destinación, que compara desfavorablemente con la mediana del GEF de 88.3%; durante los últimos cinco años, la dinámica del gasto fue superior al crecimiento de los ingresos.

El pasado 8 de marzo, la administración publicó un decreto de austeridad, mediante el cual se espera ahorrar 680 millones durante este año. Al 30 de junio del 2017, se observa una disminución de 13.1% en el gasto operacional, aunque se estima que éste continuará presionado por el egreso en materia de seguridad pública y de educación.

Fitch considera como neutral y con tendencia estable a la economía de la entidad. Tamaulipas posee una posición geográfica estratégica y un entorno logístico competitivo. En la región fronteriza, se desarrollan las industrias de autopartes, textil y electrónica, mientras que al sur destacan la industria química y la petroquímica. (ElEconomista.com.mx)