Los responsables del comité de inteligencia del Senado americano y de las principales agencias de inteligencia advierten del peligro de utilizar redes y equipos de los fabricantes chinos y desaconsejan su uso. También está en marcha una norma para prohibirlo entre los funcionarios.

China está tratando de obtener acceso a tecnología y propiedad intelectual sensibles de Estados Unidos a través de todo tipo de compañías e iniciativas, entre ellas, firmas de telecomunicaciones como Huawei y ZTE. Éstas son las afirmaciones de un grupo de senadores y de los principales responsables de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en una vista del Comité de Inteligencia del Senado americano el pasado martes, según informa Reuters.

Este tipo de acusaciones, frecuentes entre los altos funcionarios americanos en los últimos años, han sido tajantemente negadas por las dos compañías chinas. Huawei, por ejemplo, insiste en que cuenta “la confianza de gobiernos y clientes en 170 países” y asegura no suponer “mayor riesgo de ciberseguridad que cualquier otro proveedor de TIC, ya que tenemos cadenas de suministro y capacidades de producción comunes”.

El senador republicano Richard Burr, presidente del comité, señaló que le preocupaba la propagación en Estados Unidos de lo que denominó “riesgos de contrainteligencia y seguridad de la información que vienen instalados en los bienes y servicios de ciertos proveedores extranjeros”. Y señaló que “el foco de mi preocupación hoy es China, y específicamente compañías como Huawei y ZTE Corp, que se entiende que tienen vínculos extraordinarios con el Gobierno chino”.

Varios de los responsables de las agencias de inteligencia estadounidenses que testificaron en la audiencia anual de amenazas mundiales del comité mencionaron las preocupaciones planteadas por lo que llamaron el enfoque de “toda la sociedad” de China para obtener acceso a la tecnología y la propiedad intelectual. “La realidad es que los chinos han recurrido cada vez más a vías más creativas utilizando proveedores de información no tradicionales”, señaló el director del FBI, Christopher Wray.

Al ser cuestionado por el senador republicano Tom Cotton, todos los responsables de los servicios de Inteligencia señalaron que no usarían productos de Huawei o ZTE. La semana pasada, los senadores republicanos Tom Cotton y Marco Rubio presentaron una iniciativa legislativa que impediría al Gobierno comprar equipos de telecomunicaciones de Huawei o ZTE, alegando la preocupación de que estas empresas usen su acceso para espiar a funcionarios de Estados Unidos.

DESCONFIANZA HISTÓRICA

La animadversión y la desconfianza de las autoridades de Estados Unidos con los dos grandes productores chinos de telecomunicaciones viene de lejos. Especialmente con Huawei, la más grande. ZTE, que es mucho más pequeña, está cotizada en Bolsa y eso obliga a cierta transparencia, pero Huawei es una compañía privada y, por tanto, más opaca. Además, fue fundada por Ren Zhengfei, un antiguo oficial del ejército popular chino y en los círculos de la inteligencia americana siempre se la ha vinculado con la esfera militar china.

Hace unos años, en 2012, el Comité de Seguridad del Congreso advirtió de la entrada de Huawei y de ZTE como proveedores de redes para las operadoras norteamericanas. De esta forma, ninguna de las grandes operadoras, como AT&T, Verizon, T-Mobile o Sprint, han instalado equipos de fabricantes chinos en sus redes.

Indirectamente, esta decisión, en vigor desde hace bastantes años, ha beneficiado, sobre todo, a Ericsson y a Alcatel (ahora absorbida por Nokia) que han desplegado, casi en exclusiva, las redes 4G de los cuatro gigantes norteamericanos.

UNA RED ESTATAL 5G

De hecho, la obsesión de las autoridades norteamericanas por la potencial injerencia de los servicios de inteligencia chinos en sus redes de telecomunicaciones a través de estos dos proveedores provocó que, recientemente, se haya filtrado un documento del Gobierno Trump en el que se establecía la posibilidad de crear una red 5G de titularidad estatal como mecanismo para asegurar la integridad de las telecomicaciones frente a la amenaza china.

Esta posibilidad fue inmediatamente criticada por las operadoras americanas e incluso por Ajit Pai, el polémico presidente republicano de la Federal Communications Commision (FCC), el organismo federal que controla las telecomunicaciones de Estados Unidos. Pero la sola idea de plantear una red estatal en el paraíso del libre mercado da una idea de la preocupación que la potencial amenaza china imbuye en las autoridades norteamericanas, especialmente de cara a la llegada de la nueva generación 5G. (ElEconomistas.com)