Ciudad de México.- La eliminación de las pensiones para los exmandatarios mexicanos, anunciada por el virtual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sigue causando escozor a Vicente Fox Quesada, quien hoy volvió al tema al señalar que esa gratificación “se autorizó legal y públicamente”.

“Servimos a México con orgullo y responsabilidad, por ello, se autorizó legal y públicamente la pensión a expresidentes; no sólo como un reconocimiento al trabajo sexenal, sino como una manera de mantener la legalidad y transparencia de su compromiso con México”, puntualizó en un comunicado.

Añadió: “Ni la pensión, ni los apoyos a expresidentes son la panacea, pero tampoco son casos de abuso de poder, como se ha venido manejando en la oposición política, ciudadanía y prensa. Todos los presidentes tenemos mucho que dar a nuestras naciones, aun después de nuestro mandato. Creo que no hay mejores experiencias ni conocimiento de lo que nuestro país necesita, que las de un expresidente”.

Sin embargo, apuntó, “mantengo mi posición: si es por el bien de México, ¡adelante, quitemos las pensiones! Si de algo ayuda privar a los expresidentes de que seamos promotores de México, de proponer políticas públicas y atraer inversiones ¡adelante! Siempre y cuando sea por el bien de México”.

El guanajuatense refirió que ha pasado casi un mes de las elecciones que dieron el triunfo a Morena, y así como el pueblo de México avaló esa victoria, dijo, “es importante señalar que en el pasado los expresidentes en turno también lo fuimos, desde el más malo hasta el mejor”.

Hoy, subrayó, “se ha dado por denostarnos, por ofendernos, por etiquetarnos de muchas formas; sin embargo, somos quienes estuvimos a cargo de la nación por elección de ustedes, hay buenos, medianos resultados, claro está, pero el trabajo arduo por México nunca se detuvo”.

De acuerdo con Fox, casi 130 millones de mexicanos “disfrutamos hoy de los frutos de este trabajo, ya que como he dicho antes, el presidente no puede todo y el pueblo no puede solo. Cada uno de nosotros somos y hemos sido arquitectos del éxito de nuestro país”.

También pidió no hacerse a la idea de que no somos un país mediocre o en rezago, sino uno que compite entre los mejores del mundo “e incluso somos la envidia de muchos países latinoamericanos, africanos y buena parte de Asia”.

Abundó: “Nuestra historia no comenzó el pasado 1 de Julio, ya tenemos grandes pilares que hemos levantado ¡juntos! Este siglo es el siglo de las ideas y me emociona que el nuevo gobierno esté lleno de entusiasmo e ideas”.

“Este mismo sentimiento lo tuvimos cada uno de los presidentes anteriores, tu servidor incluido. Cada uno de nosotros nos llenamos de felicidad en el triunfo, pero también aceptamos cabalmente la responsabilidad de cumplirle al país. Después de nuestra administración, les digo que no somos los malos de la película, somos ciudadanos que trabajamos y continuamos trabajando por una sola meta: México”.

Tras recalcar que la rueda no se reinventa cada seis años, el expresidente cuestionó: “¿Por qué no aprovechar las experiencias, sabiduría de los expresidentes hacia futuro? ¿Por qué no construir sobre los fuertes cimientos que ya tenemos? ¿Por qué no profesionalizar los procesos ya funcionales? Cada acierto y cada error, son testimonios de lo que podemos lograr”.

En ese sentido, abundó, la nueva administración deberá aprender la diferencia entre administrar y organizar sin desmantelar, así como reconocer que no puede haber una sola voz en el país. ”No coman lumbre antes de tiempo, espero que cada política pública no sea resultado de una ocurrencia, que surjan de un análisis profundo en pro de la nación”.

Remató: “No hay piedras en el camino, al contrario, estamos quitando las que encontramos, para que la transición sea pacífica y sin oposición radical, manteniendo el orden en respeto y tolerancia. Falta tiempo para diciembre, tiempo que se puede utilizar para escuchar y aprender, así como contar y enseñar”. (Proceso.com.mx)