Ciudad de México.- El dirigente del Sindicato Minero, Napoleón Gómez Urrutia, se deslindó de estar involucrado en la huelga de 45 plantas maquiladoras que estalló el pasado 25 de febrero de Matamoros, Tamaulipas, como llegaron a acusarlo empresarios de esa industria, pero sostuvo que en ésta prevalecen condiciones esclavizantes para los trabajadores.

“Eso ya está resuelto y aparte nunca estuve detrás (de las huelgas). No he salido ni de la Ciudad de México. ¿Saben qué pasa? En este conflicto, todo lo que han estado ocultando en Matamoros y la zona fronteriza es que no se sepan las condiciones deplorables laborales que prevalecen en todas las maquiladoras, las condiciones de trabajo esclavizantes que tienen. No querían que se supiera esto. Los trabajadores se inconformaron, pero son miembros de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), no del Sindicato de Mineros. La CTM no los atendió adecuadamente y se puso más del lado de las empresas cuando se dio el decreto para duplicar el salario mínimo”, sostuvo el también senador, entrevistado tras participar en la clausura del México Mining Forum 2019.

Aseguró que para desviar la atención del conflicto maquilador se hicieron señalamientos tanto en su contra como de Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, “pero no es así, simplemente quisieron ocultar una realidad que ocurre en toda la franja fronteriza”, puntualizó.

En el foro, Gómez Urrutia fue cuestionado por uno de los empresarios por la iniciativa legislativa para regular el outsourcing y consideró que la terceriarización laboral es un problema serio que surgió con la privatización de la industria minera y siderurgica, que ha desviado la relación y actividad normal que se tenía con los trabajadores de base y eventuales.

Si bien dijo que hay varias posturas al respecto, consideró que el ootsourcing ha crecido tanto que es “una fuente de evasión fiscal” y de falta de responsabilidad hacia los derechos de los trabajadores por lo que se debe regular todo tipo de empresas, pero aclaró que el tema todavía está en comisiones en la Cámara de Diputados y no ha llegado al Senado.

En su ponencia, el dirigente sindical habló sobre el capital humano en la industria minera y tras ponderar que México está inmerso en un proceso de transformación política, económica y social que busca un nuevo modelo de desarrollo, sostuvo ante los empresarios del sector que debe llevarse a cabo “una nueva cultura patronal”, con responsabilidad social y sensibilidad para los trabajadores y el medio ambiente donde operan las minas, en contraste con la nueva cultura laboral que sector privado y autoridades trataron de impulsar hace unos años para incrementar la competitividad de las empresas.

“La actividad minera, como cualquier otra actividade empresarial, debe estar siempre sobre la base de la sensibilidad, la responsabilidad social, el respeto a los derechos de los trabajadores y a las comunidades y regiones donde operan, para que desde luego sea una actividad para todos de crecimiento, sano y estable”, indicó.

Cuando se es justo con los trabajadores, se les capacita y trata dignamente, dijo, se refleja en la productividad y crecimiento de las empresas, cambiando la mentalidad de reducir costos y materializar los beneficios. Sobre la posibilidad de crear nuevos impuestos para las empresas mineras,de las que ha dicho que se debe frenar su ambición desmedida, aclaró que aunque el tema también está en discusión le corresponde más a la comisión de hacienda y crédito público.

Consideró que a los jóvenes e incluso a los campesinos de las comunidades donde se asientan las minas se les debe capacitar en esta industria para así evitar que sean reclutados “por la gente mala que ha proliferado en este país”. Muchas empresas mineras, dijo, han llegado a comunidades alejadas para explotar yacimientos pero prometiéndoles obras, caminos, hospitales y escuelas. No sólo incumplen, sino que tampoco dan oportunidad a los jóvenes de capacitarse y hacerlo, como ahora se propone el gobierno federal con el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, dijo también puede redundar en la seguridad de las empresas.

Si bien el dirigente sindical reconoció ante los empresarios que se ha avanzado en la seguridad industrial en el sector minero, también dijo que “sigue habiendo tragededias, descuidos e irresponsabilidades” y les insistió “no lo vean como un gasto, sino como una inversión”. (Jornada.unam.mx)