La bola del Betis no estará este viernes en el sorteo de la próxima eliminatoria de la UEFA Europa League, en Nyon. Andrés Guardado, Diego Lainez y compañia lo intentaron prácticamente todo, en un partido agónico que se les puso cuesta arriba desde muy pronto, pero en esta ocasión no hubo milagro y cayeron ante un muy buen Rennes, que con dos latigazos, una defensa numantina y un contragolpe mortal en el último minuto, firmaron la primera clasificación de su historia para los octavos de final.

La noche, como si la historia se repitiera, arrancó con el conjunto bretón más metido en el partido. En apenas dos minutos, Niang y Bensebaini ya habían fabricado la primera ocasión, que Joel tuvo que mandar a córner. Y tras el lanzamiento de esquina, el propio Bensebaini pidió penalti de William Carvalho por agarrón dentro del área. Lo que la ausencia de VAR le quitó al Betis en Francia pudo dárselo en esta acción, porque lo pareció.

Los verdiblancos respondieron en el 10′ con una jugada muy elaborada que Joaquín, apurando hasta la línea de fondo, sirvió a Guardado, cuya volea de primeras encontró demasiados rivales en el camino para alcanzar su objetivo. Pero lo importante para los de Setién era que, tras la intensidad inicial del Rennes, empezaban a encontrarse poco a poco con su fútbol, apoyados por su público.

Con Canales, Lo Celso y Jesé entre líneas, los andaluces le ganaban poco a poco terreno al conjunto francés. Parecía que el duelo iba a tomar los derroteros de lo vivido en el segundo tiempo en el Roazhon Park. Pero cuando más inclinado estaba el partido hacia el área de Koubek, llegó el primer mazazo. Sarr, en una veloz transición, estuvo a punto de batir a Joel después de un rebote que rozó el larguero. Y desde la esquina, el Rennes abrió el marcador.

Bensebaini, al que William tuvo que sujetar en el primer intento, entró esta vez completamente solo desde atrás en un clarísimo fallo de marcaje y remató de cabeza al fondo de la red el buen centro de Grenier. La eliminatoria se ponía cuesta arriba para el Betis… y gracias, porque en el siguiente córner, Bensebaini volvió a cabecear sin oposición, aunque esta vez Joel, bien situado, atrapó el balón.

La reacción bética llegó en las botas de Jesé. En un veloz contragolpe, recortó en el área y buscó el golpeo al primer palo con la zurda, con buena respuesta de Koubek. Pero el Rennes estaba cómodo, disfrutaba jugando a la contras y no tardó en sacarles partido. Y lo hizo en una acción fulgurante, a la media hora: Ben Arfa asiste, Sarra remata de manera defectuosa, y Hunou, entrando desde atrás, le gana la partida a los centrales para fusilar a Joel.

El golpe fue durísimo para el Betis, que perdió por completo el control del encuentro. Como en Francia, se veía dos goles por debajo en el marcador y sufriendo en cada transición del equipo de Stéphan. Pero también como hace una semana, se repuso gracias a un gran gol de lo Celso. Jesé se movió bien en la zona de medios, filtró un pase preciso a Canales, que encontró al argentino al segundo palo para empujarla con la zurda.

El tanto fue un inmenso alivio para los de Setién, que disfrutaron entonces de sus mejores minutos del primer tiempo. Con decisión buscaron el empate. Y a punto estuvieron de conseguirlo con otra gran acción de Jesé, entrando desde la izquierda y recortando hacia dentro para buscar el disparo con su pierna buena. Su remate se marchó alto, pero su fútbol ya convence en Heliópolis, donde empieza a ganarse el cartel de titular.

El propio Jesé protagonizó también la primera acción de peligro del Betis tras el descanso. Apuró línea de fondo tras un buen pase al espacio de Lo Celso, y su centro atrás lo remató de cabeza Loren, sin encontrar portería. Del marbellí fue la segunda, tras un balón filtrado por Canales, pero Koubek sacó bien su remate, potente pero muy centrado. Y la tercera, del santanderino, en un eslalon desde su campo que el portero del Rennes desbarató.

El Betis había encontrado su sitio en el campo y dominaba el juego con autoridad. El asedio a la portería del Renes era total, en especial por parte de Jesé, una auténtica pesadilla para la zaga francesa. Suya fue una gran acción individual, esta vez por la parte derecha, en la que dejó sentado a Da Silva para buscar un remate que no sorpendió a Koubek. Aunque fue su último intento, porque Setién decidió sustituirlo para darle entrada a Sergio León.

El partido entró entonces en una fase de indeterminación. Los de Setién querían, pero no podían. Llegaban ya con las fuerzas muy justas, el lógico castigo de seguir vivos en las tres competiciones con una plantilla corta. El técnico santanderino buscó aire fresco dando entrada a Lainez, aunque el paso de los minutos corría a favor del conjunto bretón, cada vez más cómodo, sin apenas sufrimiento a nivel defensivo.

Como suele ocurrir en este tipo de eliminatorias, con el Betis volcado, llegó la ocasión. Canales cazó un rebote en la frontal, pero su disparo fue manso a las manos de Koubek. Y cuando el choque agonizaba, con los de Setién en campo contrario, llegó el golpe final. Ben Arfa y Niang aprovecharon los espacios para cazar una contra mortal y poner el 1-3 definitivo en el marcador. Duro revés para un Betis al que le faltaron ideas y gasolina. (Marca.com)