Supone un mero trámite. Pero esa vez, la derrota del magnate en el voto popular y las denuncias de un hackeo ruso ponen presión sobre los “grandes electores” para darle la espalda.

El Colegio Electoral, el cónclave que elige al presidente estadounidense con base en los resultados por estado, se reúne hoy para certificar la victoria del republicano Donald Trump, en medio de tensiones, pedido de cambios de opinión y la creación de un comité de investigación por los ciberataques rusos, previos a la elección del 8 de noviembre pasado.

Los 538 miembros del Colegio Electoral se reúnen en sus capitolios estaduales y en el distrito de Columbia para determinar cuál será el próximo presidente de EE.UU. Se supone un trámite que ratifica el resultado del 8 de noviembre. Cada elector vota dos veces, una por presidente y otra por vicepresidente. Y envía las boletas por correo a Washington, donde el 6 d enero de se hace el escrutinio oficial, a la 13 horas en el Capitolio. Pero, en esta ocasión, periodistas de todo el mundo, seguirán la votación de hoy de cerca y minuto a minuto después de que varios electores recibieran presiones para votar en contra de Trump y negarle la presidencia.

Se trata de la reunión más tensa de los últimos tiempos. Contará con la presencia de un grupo alineado con la candidata demócrata Hillary Clinton, que intentará presionar a los representantes de Trump para que den la espalda al republicano.

Trump ganó el pasado 8 de noviembre las elecciones presidenciales al lograr 306 votos electorales, superando el listón de los 270 necesarios para llegar a la Casa Blanca. Su rival, la candidata demócrata Hillary Clinton, obtuvo 232 votos electorales en los comicios.

Si bien Trump ganó los comicios gracias al sistema del Colegio Electoral, Clinton obtuvo 2,6 millones de votos más que el republicano en voto popular.

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A diferencia de otros países, el presidente de los Estados Unidos no es elegido directamente por los votantes en las urnas, sino que éstos eligen a electores o compromisarios que formarán el Colegio Electoral. Es un típico ejemplo de un país con elección indirecta.

La cumbre de electores nunca se opuso al resultado de las elecciones y al hecho de que quien consigue un mínimo de 270 votos electorales se proclama presidente, pero sí en cinco oportunidades el ganador del voto popular no tuvo suficientes electores.

Muchos estadounidenses sueñan con una posibilidad que no tiene precedentes en la historia de Estados Unidos, o sea con un rechazo por parte de los “grandes electores” a Trump. Pero la verdad es que hasta ahora sólo hay un elector arrepentido.

Se trata de Chris Suprun, de Texas, quien dijo que no votará por Trump, mientras que un grupo de electores de Clinton conocidos como los “Electores de Hamilton” (en honor Alexander Hamilton, quien ideó el sistema) ha prometido no votar por Clinton y apoyar a un republicano más moderado si un número suficiente de republicanos se les suma, una estrategia con pocas opciones de prosperar.

En toda la historia de la democracia estadounidense solo nueve electores en distintas citas del Colegio Electoral cambiaron su voto o votaron en blanco y pese a las presiones es casi imposible una deserción en masa en el bando de Trump.

Este encuentro se da en medio de una tensión política atravesada por las denuncias de ciberataque ruso en el hackeo de los mails de Clinton, lo que habría inclinado la elección para Trump.

El jueves pasado el jefe de campaña de Clinton, John Podesta, volvió a insistir que las agencias de inteligencia informen a los miembros del Colegio Electoral sobre la maniobra rusa en las elecciones.

Y si bien el presidente Barack Obama reconoció que los ciberataques rusos no afectaron a los centros de votación o al escrutinio, apuntó directamente al Kremlin como el responsable de filtraciones de comunicaciones privadas del Partido Demócrata que afectaron durante la campaña a la imagen de Clinton y impulsaron las posibilidades de Trump.

Ayer también se conoció que dos senadores republicanos y dos demócratas pidieron la creación de una comisión de investigación por los ciberataques rusos.

Los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham y los demócratas Jack Reed y Charles Schumer apoyaron la creación de este comité especial en el Congreso.

Trump, que ya tiene cerrado el grueso de su gabinete para asumir el próximo 20 de enero, seguirá las deliberaciones del Colegio Electoral (que comenzarán en Washington poco antes del mediodía) desde su retiro navideño en su resort de Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida. (http://www.clarin.com/)