Indonesia.- El presidente indonesio, Joko Widodo, “nos autorizó a aceptar ayuda internacional de urgencia para responder al desastre”, declaró Tom Lembong, un responsable gubernamental, mientras que decenas de agencias humanitarias y de oenegés afirmaron su voluntad de asistir al país.

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, señaló en una rueda de prensa en Yakarta que 821 personas murieron en Palu y las 11 restantes en el distrito de Donggala.

Palu, capital de la provincia de Célebes Central y una población de 350 mil habitantes, es la zona más castigada por el tsunami, al que le sigue Donggala, distrito con unos 277 mil habitantes, situado a unos 30 kilómetros al noroeste del primero.

La catástrofe comenzó con un terremoto de magnitud 6.1 que causó un muerto y 20 heridos, y unas tres horas después ocurrió el sismo de magnitud 7.5 y el posterior tsunami.

Los terremotos no han dejado de registrarse desde entonces en la región y mantienen en tensión a los habitantes.

Este domingo, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, inició una visita a las zonas más afectadas para ver la tragedia en persona y garantizar que la ayuda llega a todos.

Quiero ver yo mismo y asegurarme de que la respuesta al impacto del terremoto y el tsunami en Célebres Central llega a todos nuestros hermanos allí. Pido a todo el país que rece por ellos”, escribió el mandatario en su cuenta de Twitter antes de partir desde la isla de Java.

Los problemas más urgentes son rescatar a las personas atrapadas en los edificios derruidos, como ocurre con el Hotel Roa Roa de Palu, encontrar a los desaparecidos, asistir a los damnificados y restablecer los servicios básicos y las comunicaciones.

Indonesia solicita ayuda internacional tras terremoto y tsunami

En la rueda de prensa Sutopo señaló que se habían reabierto varias carreteras, como la que conecta a Palu y Poso, ciudad principal situada a 112 kilómetros al sureste de la anterior.

Para contener los casos de robos y saqueos denunciados en Palu, las autoridades han autorizado a las víctimas de la catástrofe que adquieran provisiones a cargo del Estado en determinados comercios.

Hemos acordado con (las cadenas) Alfamart y Indonmaret los productos que pueden obtener”, dijo el ministro de Asuntos Internos, Tjahjo Kumolo, según los medios locales.

Otro problema son los presos que se han escapado de un presidio en Donggala aprovechando los daños causados en el recinto por los terremotos y que superan más la mitad de los 560 reclusos que había en la cárcel. (NoticierosTelevisa.com)