Nuevos detalles han surgido del asalto del que fue víctima Kim Kardashian en un lujoso complejo residencial del barrio de La Madeleine en París.

“Kim fue amarrada, amordazada y le envolvieron la cabeza con cinta adhesiva. Le pusieron ataduras de plástico alrededor de las muñecas pero consiguió quitárselas retorciéndose las manos”, aseguró a People una fuente cercana a la estrella de reality.

El mismo informante detalló a la publicación que Kim “estaba histérica, pero no gritó. Sabía que tenía que guardar silencio para sobrevivir. Llegó a creer que la iban a violar. Tenía una pistola en la cabeza todo el tiempo”.

Tras quitarse las ataduras, la esposa de Kanye West gritó desde el balcón de su habitación hasta conseguir que su amiga y ex estilista Simone Harouche, que estaba en una habitación cercana, la escuchara y acudiera a su auxilio: “[Simone] estaba abajo y llamó Pascal (guardaespaldas de Kim) sin saber lo que estaba pasando preguntando si todo estaba bien”.

Tras enterarse de lo ocurrido, Kanye West suspendió su show en Nueva York: “Se siente aterrorizado. No sólo porque fuera víctima de un atraco, sino porque temió por su vida y pensó que la iban a violar. Ella fue brutalmente maltratada”, añadió el informante.

Según se consigna en los reportes de las autoridades, Kim declaró que los asaltantes no hablaban inglés y únicamente se dirigieron a ella usando la palabra “ring”, por lo que ella inmediatamente supo que buscaban su anillo de compromiso valuado en 4 millones de dólares. Asimismo, ella habría rogado a los delincuentes que no le hicieran daño pues tenía dos hijos que cuidar.

De acuerdo con los reportes de prensa, el robo, cuyo móvil fueron las valiosas joyas de la empresaria valuadas en más de 10 millones de dólares, ocurrió a las tres de la mañana y fue perpetuado por cinco hombres vestidos de policías; tres de ellos amagaron al vigilante del lugar y dos entraron a la habitación donde Kim se encontraba sola. (http://www.quien.com/)