Una mujer australiana se ha quemado la cara y las manos durante un vuelo al comenzar a arder los cascos que llevaba puestos, según ha informado la Oficina de Seguridad de Australia (ATSB) en un comunicado. La azafata echó un cubo de agua al dispositivo electrónico, cuya marca no ha trascendido, cuando los auriculares comenzaron a echar chispas, aunque eso no impidió que la pasajera terminara con el cabello requemado, la cara ennegrecida y ampollas en los dedos.

El suceso ocurrió el 19 febrero a las dos horas de arrancar un vuelo entre Pekín y Melbourne. La mujer, que dormitaba mientras escuchaba música, escuchó una explosión y sintió que su cara le ardía. Entonces se quitó los auriculares y los tiró al suelo. “Echaban chispas y tenían pequeñas llamas”, relató la mujer a la ATSB. “En cuanto puse un pie fuera del asiento ya estaban allí los asistentes con un cubo de agua”, añadió. La batería y la cubierta de los auriculares se derritieron y quedaron pegados en el suelo del avión .

El resto del viaje transcurrió con olor a plástico fundido y pelo quemado. Algunos de los pasajeros comenzaron a toser, según la declaración de un pasajero a la oficina de seguridad. La ATSB cree que la batería probablemente se incendió. Entre los consejos que se dan a los pasajeros de aviones está que las baterías se guarden en el equipaje de mano, y no en el facturado, o que si se lleva un dispositivo electrónico se tenga siempre localizado antes de mover los asientos.

El pasado octubre Samsung retiró el Galaxy Note7 después de que saltaran a la luz varios casos de sobrecalentamiento de las baterías y esto le afectara en su cotización. Samsung Electronics llegó a enviar a sus clientes un paquete con envases y guantes a prueba de fuego para que pudieran devolver con seguridad los teléfonos Galaxy Note 7. “Los dispositivos que contienen una batería de iones de litio deben ser enviados de acuerdo con las regulaciones del gobierno, como la de Corea del Sur y requieren cajas especiales”, señaló un portavoz. Los retornos se tuvieron que hacer por correo postal terrestre, por el riesgo de que las baterías explotaran si se devolvía por correo aéreo. (ElManana.com)