Activistas sociales de Nuevo León emprenden por su cuenta el rastreo de fosas clandestinaas para la localización de desaparecidos

Nuevo León.- Un reporte emitido ayer por Amnistía Internacional México arrojó que los estados de Tamaulipas y Nuevo León continúan este año en primer y tercer lugar, respectivamente, en desapariciones forzadas a nivel nacional.

El grupo civil, con presencia a nivel mundial, lamentó en un comunicado que “las desapariciones han pasado a ser algo tan habitual en todo México que prácticamente ya forman parte de nuestra vida cotidiana’’.

También, difundió una consulta efectuada el 5 de enero a la base de datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, según la cual Tamaulipas encabeza las desapariciones con 5 mil 705 casos denunciados ante el Ministerio Público.

Añadió que el segundo lugar en dicho delito lo ocupa el Estado de México al reportar 2 mil 693 casos.

En tanto, Nuevo León está en el tercer sitio con 2 mil 246 desapariciones.

Y el cuarto, quinto, sexto y séptimo lugares los tienen, Jalisco, Sinaloa, Chihuahua y Coahuila al contabilizar de manera respectiva 2 mil 135, mil 757, mil 698 y mil 478 víctimas.

Sin embargo, la agrupación regiomontana FUNDENL considera que la cifra podría llegar aquí a 10 mil desaparecidos en los últimos cinco años, ante la gran cantidad de familias afectadas que no presentan denuncias por temor a represalias.

FUSTIGAN IMPUNIDAD

Por su parte, CADHAC, otro grupo civil local a cargo de la hermana religiosa Consuelo Morales ha evidenciado que siguen las desapariciones en la región noreste del país.

En este contexto, Amnistía Internacional México emitió un comunicado titulado “La desaparición de personas en México”, que incluyó el hashtag para redes sociales #noesnormal.

Asimismo, denunció:

“La desaparición de más de 27 mil personas en México, las ejecuciones de Tlatlaya, la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la crisis de desapariciones en Ciudad Cuauhtémoc, los siete feminicidios al día, así como los secuestros y violaciones a las personas migrantes en su paso por el país, reflejan el grave contexto de violaciones a los derechos humanos en México que ha habitado durante décadas bajo una larga sombra de impunidad”.

Agregó que “es momento de poner fin al trato de indolencia que convierte los casos en un papel más que se archiva”. (http://elmanana.com.mx/)