Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Alrededor de 250 personas que viajaban con la primera caravana de migrantes se encuentran pernoctando en diferentes albergues de la frontera de Tamaulipas y en los puentes internacionales, esperando poder solicitar asilo a las autoridades de Estados Unidos.

La titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Olivia Lemus Martínez, comentó que desde hace dos semanas, han atendido a grupos de migrantes que cruzaron por Saltillo y llegaron a Nuevo Laredo.

“Estuvimos atendiendo a un grupo de 250 que llegaron por Saltillo y después a Nuevo Laredo. Los estuvimos atendiendo de forma coordinada con el Gobierno de Tamaulipas”, señaló.

Explicó que este contingente se desprende de la primera caravana que llegó al país y que decidieron establecer una ruta distinta a la de sus compañeros, por lo que ahora se encuentran recuperando fuerzas en distintas casas de migrantes en los municipios de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.

Comentó que la mayoría de los centroamericanos llegan con sus pies lacerados por el largo camino recorrido, además de algunos problemas de salud por las condiciones climatológicas por lo que son atendidos por médicos del servicio de salud estatal.

Luego de pasar la noche en albergues y casas de migrantes, los centroamericanos se acercaron a los puentes internacionales y permanecen sentados en el suelo, utilizando cobijas y cobertores, mientras les toca el turno para hacer la solicitud de asilo.

Familias enteras con niños pequeños, pasan las horas, soportando las bajas temperaturas que en la frontera han llegado a menos un grado, como consecuencia del frente frío número 10.

Algunas organizaciones civiles y religiosas realizan recorridos durante el día para ofrecer alimentos a quienes permanecen en ese lugar. Se prevé que en los próximos días, más centroamericanos puedan llegar a esta frontera, para intentar cruzar a los Estados Unidos.

El miércoles, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Jim Mattis, visitó el centro de comando, establecido en McAllen, en las inmediaciones del puente internacional Donna-Río Bravo.

Se reunió con los elementos militares desplegados en esta zona de Texas, frontera con Tamaulipas en el lado mexicano, para supervisar los operativos de protección de la frontera.

Desde el pasado 2 de noviembre, comenzó el arribo de efectivos militares a la frontera con México y colocaron alambradas de púas en las áreas peatonales de los puentes y algunas áreas consideradas vulnerables en el río Bravo.

También se ha suspendido de manera momentánea el paso a peatones y automovilistas, debido a que llevan a cabo algunos ejercicios tácticos por tierra y aire, para estar preparados y actuar, en caso de que busquen entrar de manera violenta. (ElFinanciero.com.mx)