Las condiciones de seguridad para ejercer el periodismo y a libertad de expresión en México empeoraron el año pasado. Las agresiones contra la prensa aumentaron 21.8 por ciento con relación a 2014, y, por primera vez, los medios digitales fueron los más amenazados

Ciudad de México. “Miedo” es la palabra que definió durante 2015 la situación de la prensa en México. El informe anual de Artículo 19 sobre la situación del sector en México, revela que las agresiones contra la prensa aumentaron 21. 8 por ciento con relación al 2014 –una cada 22 horas– y por primera vez los medios digitales fueron los más amenazados, principalmente, por servidores públicos, particulares y el crimen organizado.

El documento, titulado, “M.I.E.D.O ((Medios, Impunidad, Estado, Democracia, Opacidad) Informe 2015 de ARTICLE 19”, especifica que el año pasado se registraron un total de 397 casos de agresión a trabajadores de medios de comunicación, principalmente en el Distrito Federal [67 casos], Veracruz [67 casos], Guerrero [56 casos], Puebla [38 casos] y Oaxaca [35 casos].

Siete periodistas fueron asesinados en el mismo periodo: Moisés Sánchez, Abel Martínez Raymundo, Armando Saldaña, Gerardo Nieto, Juan Mendoza, Filadelfo Sánchez y Rubén Espinosa.

Asimismo, se contaron cinco desplazamientos forzados, una desaparición forzada, la cual derivó en un asesinato, siete allanamientos a domicilios de periodistas, 37 casos de privación ilegal de la libertad, 109 ataques físicos/materiales, 84 amenazas, y 5 ataques a instalaciones de medios de comunicación con explosivos y armas de fuego, entre otras agresiones.

Se evidencia también aquellos estados del país en los que la violencia ha sido creciente, como Guanajuato, donde de una agresión por año en los últimos dos, se pasó a 13 en 2015, así como el primer asesinato de un periodista; y Puebla, con tres agresiones en 2013, 16 en 2014, y 38 en 2015, donde se presentó una creciente incidencia de ataques a medios por vías también digitales. Puebla concentra el 30 por ciento de ataques cibernéticos en el país registrados de 2009 a 2015.

A los crecientes ataques contra la prensa, de acuerdo con el documento, se suma “la ausencia de voluntad” por parte del Estado para investigar y deslindar responsabilidades en contra de los culpables.

Detalla que el año pasado las agresiones en contra de los medios se registraron en dos contextos: las elecciones de junio de 2015, con 40 agresiones, y las protestas sociales, “durante las cuales se dio un elevado porcentaje de agresiones físicas o materiales y privaciones ilegales de la libertad por parte de autoridades”. (http://www.vanguardia.com.mx/)