Sur de Tamaulipas.- Símbolo de la quema de todo lo malo que representó el año que acaba y de la esperanza de nuevas metas del que inicia, los llamados “monos viejos” son una tradición que toma fuerza en la zona sur de Tamaulipas.

En la esquina del Callejón de Barriles y la Avenida Madero, frente a la Refinería Francisco “Francisco I. Madero” se comercializan estas artesanías usadas en la última noche del año.

Las figuras hechas con ropa vieja están rellenas de papel, tela o estopa, los cuales son encendidos en los últimos minutos del 2017 para arrojarles cohetes en una representación de deshacerse de todo lo malo de este año.

“Normalmente los hacen en las casas y los ponen afuera unos tres días antes, para el 31 de diciembre prenderles fuego y arrojarles cohetes desde la banqueta”, dijo Roberto Beltrán Vázquez, quien los vende en este crucero.

El artesano, conocido como “El Yiyo”, aseguró que es la primera ocasión que se venden los “monos viejos” en esta zona, los cuales van de 200 a 300 pesos cada uno.

“Al prenderlos y aventar los cohetes significa que lo malo del año se va para que muera con él y la flama como El Fénix renazca en nuevas cosas, nuevas formas, nueva vida”, dijo.

Hay desde monos vestidos con ropa elegante de catrín, el cantador, el ciudadano, el petrolero o el obrero ataviado con el clásico overol anaranjado, dependiendo del gusto de quien le vaya a prender fuego para decirle adiós al 2017. (ElSolDeTampico.com.mx)