El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció hoy que la oposición busca «desmontar» la revolución y dar «el golpe definitivo» contra la patria tras la victoria contundente que obtuvo en las legislativas del domingo pasado, y propuso hacer una contraofensiva integral para enfrentar la nueva situación contrarrevolucionaria.

El mandatario declaró anoche en la sesión permanente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), para elaborar el plan estratégico de contraofensiva popular para el próximo trimestre.

«No es una contraofensiva política solamente, debe ser una contraofensiva humana, popular, espiritual, territorial, económica, política, militar, una contraofensiva de patria, integral, porque sin lugar a dudas estamos en una presencia de una crisis contrarrevolucionaria», aseveró Maduro.

«Estamos en una presencia de una crisis contrarrevolucionaria», aseveró Maduro.

El presidente venezolano llamó a hacer «una vanguardia asentada en la moral, en su conocimiento donde está parada para poder ir abrazar, orientar y dirigir a nuestro pueblo en las acciones que vendrán en las próximas semanas y que marcará las contraofensiva revolucionaria democrática y chavista para cambiar el curso de esta situación».

«Necesitamos tener muy clara cuál, cómo ha sido la profundidad de la crisis contrarrevolucionaria que está en puertas y en pleno desarrollo», asumió el mandatario venezolano.

Y luego denunció que los opositores «buscaron dar un golpe electoral y ahora van a tratar de usar el poder que obtuvieron para desmontar la revolución y dar el golpe definitivo contra la patria».

Los opositores «buscan desmontar la revolución y dar el golpe definitivo contra la patria», sostuvo Maduro.

Maduro advirtió que no va a «permitir que castiguen al pueblo desde la Asamblea Nacional, no permitamos un solo abuso de la derecha, que ganó en medio de una guerra económica».

«Nos jodieron con la guerra económica y por los errores nuestros, de falta de método político para abordar con el pueblo situaciones, por la elitización que ha sufrido nuestro liderazgo».

Maduro inició con el PSUV una discusión sobre la derrota en las legislativas, en las que la oposición ganó 112 de los 167 escaños, con lo que tomará el control de la Asamblea Nacional (Congreso) que asume el próximo 5 de enero.

Según las cifras del Consejo Nacional Electoral (CNE), la oposición se impuso con 7,7 millones de votos, lo que representa el 56,2%, contra 5,6 millones de votos, el 40,8%, que respaldaron al oficialismo.

La mayoría de dos tercios permitirá a la Asamblea activar consultas, remover ministros, designar funcionarios públicos e incluso enjuiciar al presidente.

La primera propuesta que quiere plantear la nueva Asamblea es una ley de amnistía para liberar a los dirigentes opositores presos, pese a que Maduro ya ha adelantado que la rechazará.

Al referirse al histórico resultado adverso sufrido el pasado fin de semana en las urnas, Maduro dijo que si bien les encomendó tareas a algunos de sus candidatos durante la campaña, éstas no se materializaron y eso contribuyó a la derrota. Al respecto, anunció que la directiva regional del PSUV renunció a sus cargos, dentro de la crítica por la derrota. (http://www.losandes.com.ar/)