Reverol, nuevo ministro del Interior, está siendo investigado por recibir pagos de narcos para facilitar sus operaciones; además removió de su cargo por sorpresa al vicepresidente económico

Caracas, Venezuela.- “Así tengo los cojones de enfrentarlos a ustedes, oligarquía y amos imperiales, en las calles con el pueblo. ¡Para que lo sepan!” Al “hijo de Chávez” le bastaron las cuatro horas de su programa televisivo En contacto con Maduro para proteger con un ministerio al general Néstor Reverol,acusado de narcotráfico por Estados Unidos, y para dar un vuelco a su gabinete, removió al vicepresidente económico para contentar así a los más ortodoxos.

El jefe del Estado ha elegido la trinchera más radical para defender la revolución bolivariana, en su peor momento histórico, de los distintos enemigos que avizora en el horizonte. Para ello no dudó en apretar, aún más si cabe, las tuercas a la Asamblea Nacional, en manos opositoras, cuando todavía resuenan en el continente sus acusaciones contra la “Triple Alianza” (la Argentina, Brasil y Paraguay).

Y todo ello lo hizo entre bailes y cantos llaneros, jaleado por sus seguidores, convencido de que puede desanimar a sus detractores a base de golpes políticos y andanadas populistas. Como si no quisiera dar un solo respiro a sus rivales políticos.

Maduro se superó a sí mismo con uno de los nombramientos más polémicos de su mandato: el mayor general Néstor Reverol se ha convertido en ministro de Relaciones Interiores, Paz y Justicia pocas horas después de ser acusado de narcotráfico por fiscales de Nueva York. “Es un oficial ejemplar, hombre valiente, combatiente con experiencia”, destacó el presidente, que aseguró que el nuevo titular de Seguridad ostenta “el récord mundial de captura de capos del narcotráfico? Por su lucha le quieren hacer pagar la DEA y todas las mafias estadounidenses”.

El que fuera director de la Guardia Nacional reemplaza a otro general, Gustavo González López, “uno de los mejores sabuesos del mundo”, según Maduro, que se mantendrá al frente del Servicio de Inteligencia Bolivariano (Sebin). González también fue nombrado tras ser acusado por Estados Unidos de la represión contra las protestas de 2014.

Reverol regresa al Ministerio del Interior, donde ya ejerció como titular durante seis meses en 2012 y 2013, a las órdenes de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro. Y lo hace en el momento que más lo necesitaba, tras ser incluido por Estados Unidos en la lista de fugitivos. La Fiscalía de Nueva York lo acusa de recibir pagos de narcotraficantes para facilitar sus operaciones en Venezuela durante los dos años que se mantuvo al frente de la Oficina Nacional Antidrogas.

A la decisión más polémica se sumó la más sorprendente: el cese del vicepresidente económico del gabinete revolucionario, el empresario Miguel Pérez Abad, que había asumido los mandos del Ministerio de Industria y Comercio a principios de año. Abad era considerado el economista más flexible y pragmático del equipo de Maduro, pero desde hace días estaba señalado por los más duros de la revolución, tras sugerir que algunas empresas expropiadas deberían ser devueltas a sus dueños. Una constatación más de la deriva económica en la que se mueve Maduro: en tres años y tres meses de mandato ha nombrado y despedido a cinco zares económicos.

“Continuaré trabajando incansablemente por el socialismo productivo para lograr la transformación de la Venezuela potencia que soñó nuestro presidente eterno Hugo Chávez”, se despidió ayer Pérez Abad a través de las redes sociales.

Incansable también en sus ataques a la oposición, Maduro anunció que no entregará a la Asamblea Nacional los fondos que le corresponden como a cualquier poder del Estado. “No puedo depositar recursos a una Asamblea inexistente, que está fuera de la ley. La Asamblea se autodisolvió”, afirmó.

El líder bolivariano se apoya en la última sentencia del Tribunal Supremo, que ha declarado nula la incorporación de tres diputados de Amazonas al Parlamento y que además se guarda acciones futuras por desacato contra los tres dirigentes indígenas y contra la directiva del Palacio Legislativo. “Maduro tiene dos meses de atrasos y los tesoreros no han pagado la guardería de los trabajadores”, explicó Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea.

El actual comandante de la Guardia Nacional Bolivariana fue director de la Oficina Nacional Antidrogas. La justicia norteamericana mantiene activa una investigación en la que el militar está sospechado de participar en operaciones de tráfico de cocaína. (Lanacion.com.ar)