Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Un perro murió a causa de las lesiones que un petardo le ocasionó en el cráneo cuando se acercó a olfatearlo, luego de ser lanzado encendido a la calle.

“Max” nació y pasó toda su vida en la vía pública buscando y comiendo sobras de comida en la basura.

Una internauta llamada Andrea Maité compartió esta tragedia en un grupo de animalistas victorenses con el fin de hacer conciencia sobre los riesgos de la quema de pirotecnia.

Explicó que la noche del 24 de diciembre ella vio cuando lanzaron un cohete llamado “Tiger” cerca de donde estaba “Max”.

“Este inocente se acercó a oler pensando que era comida… y aunque nos paramos a asustarlo fue muy tarde… le explotó en su ojito y parte de abajo”, narró.

Andrea Maité manifestó que aún y cuando había personas adultas en el domicilio de donde salió el petardo, ninguna de ellas salió en auxilio del animal lesionado pues, al contrario, cerraron su portón.

Comentó que ella y otros vecinos llevaron al callejerito en shock a una veterinaria, en donde se percataron que había perdido un ojo izquierdo y también había sufrido mucho daño en el oído del mismo lado.

Anestesiaron a “Max” para atenuar su sufrimiento, pues no dejaba de temblar y también se alteraba mucho al escuchar cualquier ruido.

“Por favor, si van a comprar por lo menos háganlo con responsabilidad y en sus casas, no en la calle donde hay pequeños inocentes como éste”, escribió Andrea Maité. (ElManana.com.mx)