Tijuana, Baja California.- El pequeño Enoc vivió un infierno el pasado lunes cuando su papá los tomó a él y a su madre de rehenes y disparó en contra de elementos de distintas corporaciones que se encontraban fuera de su casa, en Playas de Tijuana.

El niño de nueve años de edad fue rescatado momentos más tarde; en el interior de la vivienda se encontraban los cuerpos de sus padres.

Agentes de la Policía Municipal se llevaron a Enoc a recibir atención médica. Lo primero que el menor les dijo fue “Mi papá mató a mi mamá, y en la casa está mi hermanita”.

Esta declaración abrió nuevas posibilidades en las investigaciones realizadas por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

De inmediato, varios oficiales se dirigieron a la casa donde vivía Enoc y ocurrió el tiroteo, y tras horas de búsqueda lograron localizar a la hermanita.

La bebé de alrededor de seis meses se encontraba sin vida enterrada en un hoyo junto a un drenaje cubierto con una tabla.

Jorge Álvarez Mendoza, subprocurador de justicia de Zona Tijuana, informó que la pequeña no murió por impacto de arma de fuego, como sus padres, sino que fue asesinada a golpes y tenía entre 12 y 24 horas de haber fallecido.

En cuanto a Enoc, Consuelo Luna Pineda, procuradora para la Defensa de los Menores y la Familia, comentó que el niño se encuentra en buen estado ya que no sufrió lesiones durante el tiroteo; si bien está un poco bajo de peso para su edad, su estado de salud es estable.

Sin embargo, el menor se encuentra triste por lo ocurrido y está consciente de lo ocurrido. Cuenta cómo se escondió en otra habitación para ponerse a salvo y cómo vio a sus padres sin vida, así como su rescate a manos de los policías.

Enoc continúa bajo resguardo de DIF, pues ningún familiar ha ido a buscarlo. Ahí recibe atención psicológica para que pueda continuar con su vida después del trágico momento que pasó.

Padre de Enoc contaba con antecedentes penales

Las investigaciones realizadas por la PGJE dieron a relucir que el padre de Enoc y responsable del tiroteo, identificado como José “N”, contaba con antecedentes penales en Estados Unidos por distintos delitos, e incluso había sido deportado.

Álvarez Mendoza indicó que entre los delitos que se le imputaban en el país vecino están robos y posesión y tráfico de drogas. (Debate.com.mx)