La actriz Michelle Renaud se sometió a una cirugía para quitarse los implantes de senos porque estaba sufriendo la enfermedad del implante mamario y porque quiere ser un ejemplo de amor propio para su hijo, Marcelo.

La protagonista de “La reina soy yo” compartió en su cuenta en Instagram la decisión que nació a raíz de un sueño donde le decían que tenía “veneno en el pecho”.

“Le pedí señales a mi mamá y justo una amiga subió un video de que se había quitado los implantes por el ‘Breast Implant Illness’ me impresionó que eran mis síntomas”, relató junto a una imagen donde aparece con el torso desnudo pero cubriendo su pecho.

A partir de ese momento, tomó la determinación de eliminar las prótesis de su cuerpo y asegura que tuvo tres pensamientos la ayudaron a mantenerse firme para “volver a ser plana”.

“La estética jamás va a estar por encima de mi salud”, fue su primera reflexión. La segunda fue: “¿Cómo puedo enseñarle a mi hijo a amarse a sí mismo y a su cuerpo? ¡Con implantes en mi cuerpo!”. Mientras, lo tercero que pensó fue: “Si llego a tener una hija y es plana, ¿qué mensaje le iba a dar? ¿Opérate?”.

Michelle Renaud comparte su experiencia para crear conciencia
“Total que me di cuenta que tener implantes no iba con mi amor propio, ni mi estilo de vida. Era poner en riesgo a la mamá de Marcelo”, escribió. Agregó además que su pareja, el actor Danilo Carrera, la apoyó muchísimo.

Una vez decidida, Michelle Renaud comenzó en su búsqueda de un doctor y encontró a muchos que le afirmaba que “la enfermedad del implante mamario no es real”.

“En fin, hay mujeres a las que su cuerpo los acepta toda su vida y otras que después de 10 años o meses, les hacen daño. Total que de todas maneras todos me dijeron que sí me debían operar para arreglar el mal trabajo del cirujano pasado, que ya fuera para quitar implantes o para arreglar, necesitaba cirugía”, contó.

Finalmente encontró a un cirujano que conocía la enfermedad y le “ofreció un método en el cual me reconstruía mi seno para que quedaran chiquitos pero bonitos”

Ahora, la mexicana de 31 años celebra estar libre de implantes. “Ya me los quite y ahora lo quiero compartir, primero que nada porque no me hace ni más ni menos ser plana ¡y a ti tampoco! Me siento más guapa que antes porque me siento mucho mejor de salud”.

“Veo que varios de los síntomas se han ido, tengo más energía porque ¡ya no estoy intoxicada!”, dijo.

“A mí me daba terror y me di cuenta que fue mucho más fácil de lo que imaginé y creo que si corremos la voz, podemos ayudar a muchas mujeres. El breast implant illness es REAL”, finalizó. (Publimetro.com.mx)