Ciudad de México.- Un juez federal concedió libertad bajo fianza a José Manuel Mireles, uno de los fundadores de los grupos de autodefensa que se alzaron en armas en Michoacán. La fianza que debe pagar es de 30 mil pesos.

El Juez Quinto de Distrito en el Estado de Michoacán, con sede en Uruapan, sustituyó la prisión preventiva dictada a Mireles en el juicio que se le sigue por portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea.

El juzgador concedió el beneficio a Mireles con el argumento de que cuando fue detenido en junio de 2014, en posesión de rifles de asalto, “realizaba funciones de autodefensa”.

De este modo, autorizó que de cumplir con los requisitos establecidos en la ley, continúe su proceso en libertad.

Para acceder a su libertad, Mireles deberá pagar una fianza por 30 mil pesos; presentarse periódicamente a firmar al Juzgado; no salir ni de Michoacán ni del país, tampoco podrá acercarse o comunicarse con personas que tengan relación con las autodefensas.

El hermano del doctor señaló a CNN Expansión, que los abogados de Mireles mencionaron que el ex líder de las autodefensas podría salir hoy por la madrugada.

El juicio contra Mireles inició luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) consignó una indagatoria seguida en su contra el 27 de junio de 2014, por los delitos de portación de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas, además de delitos contra la salud.

Se le dictó auto de formal prisión por ambos delitos, pero mediante un amparo consiguió que se desestimara la acusación por delitos contra la salud y sólo continúa sujeto a proceso por la portación de armas.

No quiso integrarse a la Policía rural

En febrero de 2013, Mireles fue uno de los miembros fundadores del movimiento de las autodefensas de Michoacán, un próspero Estado agrícola y minero que permanecía bajo control de Los Caballeros Templarios, una organización criminal con tintes de secta que dominaba vidas, negocios y recursos de sus habitantes a través de la extorsión y el uso de la fuerza.

El médico de profesión se convirtió en el rostro público del movimiento, que tuvo su origen en el municipio de Tepalcatepec, y se vio enfrascado en una serie de polémicas con otros integrantes del grupo, por lo que fue apartado del mismo.

Durante casi un año, las fuerzas de seguridad federales dejaron actuar a estos grupos armados irregulares pero después de que el Presidente Enrique Peña Nieto iniciara un gran despliegue en el Estado para intentar recuperar la calma, el Gobierno “que incluso había realizado operativos conjuntos con las autodefensas” inició un proceso de legalización para que pudieran seguir portando armas y combatiendo al narco de forma legal y controlada.

Parte de las autodefensas aceptó pero algunos miembros, entre ellos Mireles, se negaron a integrarse al nuevo cuerpo de Policía rural —creado en mayo de 2014— con el argumento de que no eran confiables.

Entonces, las autoridades iniciaron una serie de detenciones en contra de quienes no aceptaron regularizarse.

Hipólito Mora, el otro fundador de las autodefensas en el Estado, también pasó varios meses en prisión acusado del homicidio de unos compañeros milicianos, pero fue liberado en marzo de 2015 y llegó incluso a optar sin éxito a un puesto en el Congreso federal.

PERFIL

Un doctor crítico de Enrique Peña Nieto

José Manuel Mireles era médico general de la Clínica de Salud de Tepalcatepec, cuando en febrero de 2013 animó a sus vecinos del pueblo de Tepalcatepec, en Michoacán, a alzarse en armas alegando la inacción de las autoridades ante las extorsiones, secuestros y asesinatos perpetrados por el cártel de Los Caballeros Templarios.

Las autodefensas, que surgieron en el vecino Estado de Guerrero, se extendieron a Michoacán y a otras entidades.

El doctor señaló en una entrevista realizada en mayo de 2013, que fue en su consultorio en donde terminó de gestarse su rabia contra el cártel por el aumento de casos de niñas raptadas y violadas, secuestros, despojo de bienes y ejecuciones de familiares y conocidos. El ímpetu por levantarse le vino durante el último cuatrimestre de 2012: atendió a 40 niñas —de entre 11 y 14 años— embarazadas por violaciones o estupro infantil por parte de Los Templarios.

Con el tiempo, Mireles se convirtió en el vocero más político de las autodefensas, con un discurso muy crítico contra el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, a quien acusó de haber permitido que narcotraficantes se infiltraran supuestamente en las filas de las nuevas fuerzas rurales.

Su detención tuvo lugar poco el 27 de junio de 2014 en el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, con otros 82 miembros de las autodefensas, después de que irrumpiera con 600 hombres armados en una localidad del municipio Lázaro Cárdenas, pese a que varios grupos de milicias ya habían pactado con el Gobierno su desarme y desmovilización. (Informador.com.mx)