Seúl.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy en Seúl que no hay razón alguna para modificar la ley que regula la tenencia de armas en su país, a pesar de la matanza en una iglesia de Texas que este fin de semana costó la vida a 26 personas.

Si otras dos personas con armas no hubiesen detenido al atacante, podría haber sido mucho peor, dijo el mandatario a los periodistas en la capital surcoreana, donde sugirió que “cientos más” podrían haber muerto.

Un vecino hirió al tirador solitario de Texas, que huyó de la iglesia baptista en la que comenzó a disparar arbitrariamente, y luego fue hallado muerto en su vehículo. La policía trabaja sobre la tesis de que se suicidó disparándose en el cabeza.

Trump reaccionó con irritación a la pregunta de un periodista estadunidense sobre si no se deberían aplicar controles más estrictos a aquellos que compran armas de fuego. El presidente zanjó el tema señalando que no consideraba apropiado debatir un asunto interno en “el centro de Corea del Norte”.

El lunes, la Fuerza Aérea estadunidense dijo que es posible que los antecedentes de violencia doméstica del presunto agresor Devin Kelley no hubiesen sido suministrados a la base nacional de datos. A causa de ello pudo comprar un fusil semiautomático y otras armas.

En 2012, Kelley, que era entonces miembro de la Fuerza Aérea, fue condenado por una corte militar por violencia doméstica contra su mujer y su hijastro y fue expulsado por mala conducta. Esa condena le impide comprar o tener armas, según una ley federal.

Antes, en Japón, Trump dijo que la matanza respondía a “un problema de salud mental al más alto nivel”. (Jornada.Unam.Mx)