Seúl.- El gobierno de Corea del Sur aseguró ayer que Corea del Norte está “preparada” para llevar a cabo en cualquier momento una nueva detonación nuclear, sólo tres días después de que el régimen de Kim Jong-un realizara su quinto y más potente ensayo atómico.

“Corea del Norte se prepara para llevar a cabo una prueba nuclear adicional en la base de Punggye-ri, según las últimas investigaciones de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos”, informó un portavoz del Ministerio de Defensa de Seúl.

La fuente no especificó cuáles son las evidencias que llevaron a los aliados a esa conclusión, porque se trata de “información confidencial”.

Solamente explicó que “los sistemas de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos vigilan de cerca los movimientos militares de Corea del Norte relacionados con una posible sexta prueba nuclear”.

Previamente, una fuente gubernamental de Seúl indicó a la agencia Yonhap que en el sitio de pruebas de Punggye-ri, donde han tenido lugar todos los ensayos nucleares anteriores, existe un tercer túnel sin usar en el que el gobierno de Pyongyang estaría preparando otra detonación.

Hasta este año Corea del Norte había dejado pasar años entre sus pruebas nucleares subterráneas, que habían tenido lugar en 2006, 2009, 2013 y enero de 2016, pero la explosión del viernes rompió esta tendencia.

El quinto ensayo nuclear tuvo una potencia de 10 kilotones, según cálculos de las Fuerzas Armadas de la vecina Corea del Sur, y causó un terremoto de 5 en la escala de Richter. Corea del Norte aseguró que la prueba sirvió para poner a prueba “con éxito” sus cabezas nucleares listas para acoplarse en misiles.

Luego de la acción de Pyongyang, ayer se informó que dos bombarderos supersónicos estadounidenses con capacidad nuclear volaron por Corea del Sur como demostración de fuerza. Los bombarderos B-1, escoltados por jets surcoreanos y estadounidenses, fueron vistos por un fotógrafo de la agencia AP cuando pasaban sobre la Base Aérea Osan, la cual está 120 kilómetros de la frontera con Corea del Norte.

En tanto, la comunidad internacional ha expresado mensajes unánimes de condena y se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU castigue al régimen de Kim Jong-un con sanciones a través de una nueva resolución, lo cual ha sido minimizado por las autoridades norcoreanas.

Emergencia por inundaciones. La cifra de muertos por las recientes inundaciones en Corea del Norte asciende a 133, mientras que otras 395 personas permanecen desaparecidas, informó ayer la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés).

Además, 107 mil personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido al temporal, de acuerdo con el organismo internacional, que cita información del gobierno norcoreano. Las fuertes lluvias provocaron a principios de este mes grandes inundaciones en las provincias septentrionales de Corea del Norte. El miércoles pasado, el gobierno de Norcorea informó oficialmente de 60 muertos y 25 desaparecidos. (http://diario.mx/)