Hace poco más de dos semanas que Obama dejó su cargo y le hizo su lugar a Donald Trump.

Sin embargo más allá de aprobar y querer demostrar su apoyo a las protestas de los últimos días, por el momento los Obama pasan vacaciones de en sueño.

En las imágenes puede verse al ex mandatario radiante junto a su amigo Richard Branson, el billonario dueño de la empresa Virgin, que lo sacó a pasear en su lancha y lo desafió a que aprendiera a hacer kite surf. En dos días, logró pararse y jugar “como niño” sobre el mar.

En su blog, el empresario contó cómo supo que Obama era fanático de los deportes acuáticos y lo emocionó poder invitarlo a su isla privada. (Tiempo.com.mx)