Caracas, Venezuela.- Decenas de miles de opositores marcharon el miércoles en Venezuela para protestar contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro en movilizaciones multitudinarias que han dejado dos jóvenes muertos, más de un centenar de heridos y afectados por gases lacrimógenos y al menos 500 detenidos.

Sin embargo, al finalizar la jornada, la oposición convocó otro día de protestas el jueves.

“No tenemos miedo. Venezuela es de todos los venezolanos y seguiremos luchando por ella”, dijo el excandidato presidencial Henrique Capriles, quien la semana pasada fue inhabilitado para participar en eventos electorales por 15 años.

Capriles anunció que nuevamente partirán desde 26 puntos de Caracas para tratar de llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo, en el centro de la ciudad. Han intentado completar este recorrido al menos seis veces en las últimas semanas pero han sido bloqueados por los cuerpos de seguridad.

“A la misma hora nos veremos nuevamente mañana y en los mismos puntos porque la lucha por la democracia no termina. No descansaremos hasta que en Venezuela se recupere el hilo constitucional”, agregó Capriles en una rueda de prensa por la noche.

Alfredo Romero, director de la organización humanitaria Foro Penal Venezolano, dijo a la AP que “más de 500 personas fueron arrestadas” el jueves en toda Venezuela.

Al finalizar las protestas del miércoles, Caracas quedó partida en dos, ya que además de los opositores marcharon partidarios del gobierno. En la tarde se llevó a cabo un acto público en el que Maduro informó sobre el número de detenidos y advirtió que no retrocederá.

“Hoy pretendieron asaltar el poder y los derrotamos otra vez”, dijo el presidente. “Estamos desmantelando el golpe de Estado terrorista. Estoy decidido a defender mi patria y a defender el pueblo y no voy a retroceder ni un milímetro en la defensa de la verdad y de la constitución y de la paz”.

Horas antes, la guardia nacional lanzó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a opositores que intentaron sin éxito llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo desde distintos puntos de la ciudad.

En una de las confrontaciones, Carlos José Moreno, de 17 años, recibió un tiro en la cabeza y horas después falleció. El director del Hospital de Clínicas de Caracas, Miguel Salomón, informó a The Associated Press que el joven murió tras ser sometido a una cirugía para extirparle el proyectil.

Melvin Sojo, quien fue criado como un hermano del joven, dijo a la Ap que Moreno había salido de su casa para ir a jugar fútbol cuando presuntamente se vio en medio de una manifestación de partidarios del gobierno y fue herido por algunos de ellos, aunque esa afirmación no pudo ser confirmada de inmediato con las autoridades.

Sojo indicó que la versión de las autoridades, de acuerdo con declaraciones de testigos, es que los disparos fueron hechos por uno de dos sujetos que llegaron a bordo de una motocicleta al lugar de la protesta para impedir el paso de la marcha opositora. Según esta versión, uno de los motorizados estaba escondido detrás de un depósito de basura cuando lanzó varios disparos y provocó una estampida. Al parecer Moreno no logró correr a tiempo y una bala lo impactó.

“Mi hermano no era ningún protestante, no estaba en ninguna marcha”, dijo Sojo, quien lamentó que el suceso se produjera apenas un día después de su regreso al país procedente de Ecuador. En lugar de ser un momento feliz, “vine para ver morir a mi hermano. Esto es una tragedia”.

En Washington, el viceministro para América del Norte y embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Samuel Moncada, dijo que el ataque al joven no ocurrió durante una manifestación sino en un acto delictivo del que no dio más detalles. Criticó que “esa tragedia pretenda ser usada en asuntos políticos y para magnificar la crisis venezolana”.

Más temprano durante la jornada, una joven de 23 años también falleció de un disparo en el estado de Táchira.

Patricia Gutiérrez, alcaldesa de la ciudad de San Cristóbal -capital de Táchira- informó a la Ap que la joven fue herida mortalmente durante una manifestación reprimida por la policía. La alcaldesa relató que cuando los manifestantes intentaban evadir a las autoridades fueron emboscados frente a una plaza por hombres vestidos de civiles que circulaban en motocicletas y les dispararon con armas de fuego. La Fiscalía General identificó a la segunda víctima como Paola Ramírez.

Más tarde, el alcalde del municipio capitalino de Chacao, Ramón Muchacho, escribió en su cuenta de Twitter que 43 personas de la zona resultaron lesionadas por golpes y asfixia debido a los gases lacrimógenos. A su vez, Gerardo Blyde, alcalde del municipio capitalino de Baruta reportó 110 casos de asfixia, un herido por arrollamiento y una persona que sufrió un infarto.

La mañana del miércoles inició con movilizaciones en las que opositores portaban banderas venezolanas y camisetas blancas. Poco después de que empezaran a recorrer distintos puntos de Caracas, policías y guardias nacionales con equipos antimotines y tanquetas resguardaban las principales avenidas y las sedes del Ministerio de Relaciones Interiores y la Defensoría del Pueblo. Una veintena de estaciones del metro fueron cerradas por seguridad.

Los partidarios de Nicolás Maduro también salieron a las calles. Al ritmo de música folclórica y salsa, decenas de miles de empleados públicos y seguidores del gobierno vestidos con camisetas rojas tomaron las principales avenidas del oeste y centro de la ciudad en apoyo al presidente.

“Tenemos que defender nuestra patria, defender la paz y defender a nuestro presidente Nicolás Maduro”, dijo Mariluz Soteldo, de 55 años, mientras marchaba por una avenida del centro de la ciudad.

La tarde del martes, Maduro había anunciado que algunos militares y civiles habían sido detenidos por su supuesta vinculación con un complot y que había activado un plan militar, pero no ofreció detalles de la operación. Durante sus cuatro años de mandato, el presidente venezolano ha denunciado más de una docena de complots.

El plan militar fue rechazado por organizaciones humanitarias y opositores que señalaron a Maduro por tratar de intimidar a sus adversarios y amenazar a la población con represión para frenar las manifestaciones.

Al respecto, el dirigente y excandidato presidencial Henrique Capriles dijo la noche del martes que la oposición responderá marchando pacíficamente para enfrentar el “autogolpe” que dio Maduro a fines de marzo luego de dos sentencias en las que el Tribunal Supremo de Justicia asumió los poderes de la Asamblea Nacional y limitó la inmunidad de los legisladores. Aunque los fallos fueron revertidos, no han cesado las protestas contra el gobierno.

En medio de la creciente tensión política Maduro anunció a inicios de semana que aumentará a 500 mil el número de civiles uniformados y que le entregará un fusil a cada uno.

La situación en Venezuela ha generado preocupación entre varios gobiernos, incluido el de Estados Unidos, que exhortaron a Caracas a garantizar la realización de movilizaciones pacíficas y no promover acciones violentas.

En las últimas tres semanas, las protestas en Venezuela han dejado siete muertos, varias decenas de heridos y 241 detenidos. (Informador.com.mx)