México.- El colombiano Juan Carlos Osorio, seleccionador de México, libró una feroz batalla en las eliminatorias de la Concacaf para llevar al Tri a la Copa del Mundo de Rusia 2018, con el veterano Rafael Márquez moviéndose entre luces y sombras.

Osorio asumió su puesto en el banquillo mexicano en octubre de 2015 con la meta de ganar el pase al Mundial del 2018, aunque tenía que sortear estaciones en la Copa América Centenario de Estados Unidos 2016, la Copa Confederaciones de Rusia 2017 y la Copa Oro 2017, donde los resultados no fueron los esperados, y las eliminaciones por goleada ante Chile y Alemania, sumada al fracaso de una Selección “B” en la Copa Oro, hicieron que la prensa criticara con dureza el trabajo del seleccionador, cuestionando sus “rotaciones” y la colocación de jugadores en puestos donde regularmente no se desempeñan.

Sin embagro, el colombiano ha dado grandes resultados en el Hexagonal final, que comenzó en noviembre de 2016 con un ansiado triunfo como visitante ante Estados Unidos, acérrimo rival del Tricolor, por 1-2 y con Márquez como referente sellando el triunfo con gol en los últimos minutos.

Los galones del exdefensa del Barcelona fueron respetados por Osorio, quien entendió el liderazgo y el momento que vivía Márquez en el futbol cerca de los 37 años, pero con la fuerza suficiente para pensar en su quinta Copa del Mundo ya con 39.

En la segunda jornada, México empató sin goles como visitante en Panamá. En la tercera, derrotó por 2-0 a Costa Rica en el estadio Azteca, mientras en la cuarta enfiló la clasificación al vencer como visitante a Trinidad y Tobago.

Ese encuentro fue el último de Márquez en la eliminatoria ya que sufrió una lesión en la espalda de la que fue intervenido. Aunque se recuperó, se perdió el resto del Clausura 2017 con su equipo, el Atlas, pero llegó a la Copa Confederaciones.

Márquez, considerado un líder por Osorio, jugó en la defensa y el centro del campo, pero el seleccionador le encontró un nuevo puesto como enlace entre el cuerpo técnico y los jugadores, quienes lo ven como un auténtico guía.

El Tricolor regresó al Azteca para certificar en la quinta jornada con un 3-0 sobre Honduras en una primera vuelta que rozó la perfección.
Para abrir la segunda, México empató 1-1 con Estados Unidos en su tercer partido en casa y Márquez se encaminó hacia la Confederaciones, donde participó del cuarto lugar del Tri.

Dos meses más tarde, el jugador fue acusado por el Gobierno de Estados Unidos de presuntos nexos con un capo del narcotráfico, acusación negada por él, quien desde ese momento se dedica a limpiar su nombre.

Márquez no fue convocado para los partidos de la eliminatoria ante Panamá y Costa Rica de septiembre, en los que México ganó por 1-0 y empató 1-1, respectivamente y selló el boleto hacia Rusia.

El Tri, líder invicto de la eliminatoria con 18 unidades de 24 posibles, jugará mañana ante Trinidad y Tobago en San Luis Potosí y cuatro días después visitará a Honduras, en las jornadas novena y décima del hexagonal.

Osorio, que con resultados les ganó una batalla feroz a quienes lo querían ver derrotado y no aceptan sus famosas “rotaciones”, empezará a preparar el camino a Rusia 2018, la gran cita, en la que espera tener de vuelta a su hombre de confianza: Rafa Márquez. (ElSiglodeTorreon.com.mx)