Pocas historias acaparan tantos elementos mediáticos, estrellas de Hollywood y narcotraficantes incluidos, como la reunión que mantuvieron Kate del Castillo y Sean Penn con El Chapo.

Este miércoles, en una entrevista con el programa Red Table Talk: The Estefans (conducido por Gloria, Lili y Emily Estefan), la actriz ha revelado nuevos detalles del encuentro de 2015 que terminó con la detención del narcotraficante. “Pensé que me iba a violar y matar definitivamente, algo así. ¿Y sabes qué? Pudo hacerlo. Él podía hacer todo lo que quería”, cuenta Del Castillo. En una charla distendida y cargada de reivindicaciones feministas, en la que la actriz defiende su decisión de no tener hijos y reconoce el privilegio de tener los recursos para salir de la relación de violencia de género que mantuvo con el futbolista Luis García Postigo, relata el miedo que sintió en esas horas en la casa de El Chapo y la “traición” de Penn y los dos productores, que casi acabó con ella también entre rejas.

La ya conocidísima historia de El Chapo y Kate del Castillo comienza con un tuit en 2012 en el que ella escribe que tiene más confianza en el narcotraficante que en el Gobierno mexicano “que esconde la verdad”. En esta entrevista con las Estefans, Del Castillo matiza sus palabras: “No iba dirigido a El Chapo para nada. Era un manifiesto a corazón abierto”. Esta interacción, llevó al poderoso líder del cartel de Sinaloa a confiarle su historia en exclusiva.

“Mi vida cambió. Todos me decían: ‘Tienes que borrar el mensaje’. Lo leía una y otra vez y veía que no había una palabra en el mensaje en la que yo no creyera. ¿Por qué lo iba a borrar? No”, cuenta en la charla en la mesa roja. Después del tuit, los abogados de El Chapo —que en ese momento esta en prisión— llaman a casa de los padres de la actriz. Del Castillo relata que, como escritora y guionista, vio la gran historia que el narcotraficante estaba poniendo en sus manos. Se subió a un avión, sin contarle a nadie su propósito, solo le envió a una amiga un mensaje con el número de vuelo del avión para que se asegurara de que volvía viva a casa. En Toluca, los abogados le ofrecen a Kate del Castillo los derechos de la historia de El Chapo. “Voy a contar la verdad, no su historia de cuento de hadas”, asegura la actriz que contestó en ese momento.

Con esta primera interacción, comienza a producir una película sobre la vida del líder del cartel. Fernando Sulichin y José Ibáñez, que habían trabajado con Martin Scorsese o Spike Lee y más tarde la acompañarían a visitar al narcotraficante, se comprometen a ayudarla. En ese período y con El Chapo recién huido de prisión de nuevo, Sean Penn se ofrece también a participar en el proyecto. Ella renta un avión privado con el que los productores, Penn y Del Castillo aterrizan en Guadalajara, donde los recogen los hombres del cartel. Después de horas, la actriz dice que el coche estaciona y El Chapo le abre la puerta. “No le reconocí, porque nunca lo había visto. Había visto fotos de él cuando era joven. Supe que era él porque me dijo: ‘Amiga, bienvenida”.

La actriz relata que durante el encuentro El Chapo estaba a su lado mirándola fijamente “con una sonrisa enorme”. “Sean hablaba, pero él me miraba a mí”, cuenta, entre las risas de las Estefan. Del Castillo habla del polémico momento en el que Sean Penn le pide que haga de traductor y le pida a El Chapo una entrevista para Rolling Stone. “Eso no estaba en el guión, pero no puedo hacer ningún gesto raro o va a estar muerto en cuanto yo parpadee”, cuenta a las Estefans. El Chapo accede. Antes de la entrevista, el narcotraficante lleva a la actriz a la habitación donde supuestamente iban a dormir. “Yo ni siquiera sabía que nos íbamos a quedar ahí. Pensé que me iba a violar y matar definitivamente, algo así. ¿Y sabes qué? Pudo hacerlo. Él podía hacer todo lo que quería”, revela.

En ese momento, la actriz asegura que le pidió a “Don Joaquín” que donaran parte de los beneficios de la película que iban a hacer a las familias que habían perdido integrantes por la violencia del crimen organizado. “Pensé: me mata o algo. Pero era mi única oportunidad”. El Chapo vuelve a acceder. Después se abrazan y uno de los hombres más poderosos del país abandona la habitación. “Me temblaban las piernas. Llegué literalmente gateando a la cama. Y me desplomé. No lo podía creer”, cuenta.

Durante la entrevista, publicada en Facebook Watch, la actriz acusa a Sean Penn de inventarse parte de la historia para la exclusiva con Rolling Stone, además de venderla, traicionarla y poner en peligro a ella y a toda su familia: “Me uso de carnaza [para atraer a El Chapo] y nunca me protegió”. Del Castillo niega haber tenido una relación romántica con el actor: “Solo tuvimos sexo. Me dolió que fui tan estúpida e inocente que no vi nada”. Con el escándalo internacional formado tras la detención de El Chapo, el Gobierno mexicano la investiga por lavado de dinero y obstrucción a la justicia. Pagar a abogados que la defendieran la llevaron a la quiebra: “Todavía no tengo ahorros”. Tanto Penn como los productores quedan al margen puesto que el acuerdo firmado con la revista estadounidense les protege como prensa en un encargo oficial.

La actriz insiste de nuevo en esta entrevista en su versión de la historia para no haber avisado a la policía de la reunión: no sabía dónde estaba, tenía miedo de lo que el cartel pudiera hacerle y atrapar a El Chapo no es su trabajo, sino el del las autoridades. “Todavía tengo ansiedad por esto y tengo una pistola. Duermo con la pistola junto a mí”, finaliza la actriz, que lanza que si algún día le pasa algo “no será el cartel, será el Gobierno mexicano”. (elpais.com)