Brasil.- Pocas veces en las 18 precedentes que subió a lo alto de un podio olímpico, Michael Phelps mostró tanta felicidad como esta pasada noche cuando lo hizo para recoger en compañía de Caeleb Dressel, Ryan Held y Nathan Adrian el oro por su triunfo en el relevo de 4×100 libre.

Esta prueba representaba el regreso de Phelps al escenario de sus mayores éxitos, los Juegos Olímpicos, después de un cuatrienio agitado en el que pasó de estar retirado y bordear la ley en varias ocasiones a reencontrarse con la pasión por la natación y crear una familia.

En el Estadio Acuático de Río le acompañan su madre, como es habitual, su mujer y su bebe de tres meses, aislado por unos cascos del ruido infernal que genera un relevo de 4×100. Para un ser único en lo suyo, las pruebas de relevos entrañan un encanto especial.

Phelps, que no nadó en los ‘trials’ de su país ni 100 ni 200 libre, ha sido incluido por su entrenador en ambos cuartetos. Una toma de tiempos mientras estaba el equipo concentrado en San Antonio avaló una decisión que, por otra parte, nadie iba a atreverse a discutir, desplazando entre otros al veterano Antony Ervin, el más rápido de su equipo en las eliminatorias.Pero esta vez la jugada les salió bien a los americanos, no como en Atenas 2004 o en Londres 2012.

Lanzaron primero a su joven potro Dressell, campeón universitario de las 50 y 100 yardas, y aprovecharon la mala posta del primer relevista australiano, Roberts (48.88), que entregó último.

Phelps tomó el segundo relevo y ahí dio la distancia necesaria a sus compañeros con un parcial de 47.12, que no está nada mal, ni mucho menos. Held y Adrian, el único que bajó de 47 segundos (46.97), conservaron la posición.Con una suma de 3:09.92 se mantuvieron a salvo de Francia (3:10.53), que delegó su título de Londres, y de Australia, a la que elevó finalmente hasta el podio la última posta de Cameron McEvory, desplazando a Rusia, muy mal recibida por el público.

Phelps, en una vuelta atrás del tiempo, volvió a recibir una medalla de oro olímpica, algo que no por repetido deja de ser una noticia. (Marca.com)