Tamaulipas.- Las autoridades federales y estatales deben frenar de inmediato la migración de haitianos por Tamaulipas, porque es una problemática que ya rebasó a las dependencias y se trata de un tema de seguridad y salud pública.

Bertha Salinas Ruiz, presidenta del Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas (Ciest), aseguró que se debe frenar mediante un plan emergente que contemple a los tres niveles de gobierno, porque “ya se salió de control».

“El problema que era de los estados del sur del país, ahora es problema de los estados fronterizos, donde estamos siendo rebasados porque aquí llega y se queda estacionada la gente, por eso se tiene que resolver con un plan, con coordinación», aseveró la empresaria.

La Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de Tampico, Madero y Altamira Tamaulipas coincidió en que la llegada de migrantes como nunca antes se debe de frenar, ya que muchas veces no se tienen ni los recursos suficientes para atender las necesidades del ciudadano.

“Urge una solución inmediata en coordinación con todas las autoridades de los tres niveles de gobierno y que este problema no nos rebase», puntualizó José Luis del Ángel Sosa, coordinador de la Mesa de Seguridad en la conurbación de Tampico.

El sector empresarial refiere que “la gente que llega a Tamaulipas no trae ningún permiso de estancia, son personas que debe de ser atendida en cuestión de salud y no hay recursos para eso, incluso, a veces se niegan a estar en zonas donde están albergados».

Las autoridades estatales como la Policía de Tamaulipas ha contribuido con las acciones del Instituto Nacional de Migración en los diversos municipios, pero “las autoridades locales no están facultadas, pero aún así coadyuvamos en la estrategia que se plantee», indicó Del Ángel Sosa.

Por su parte, la presidenta del Ciest en el puerto señaló que de no existir el control requerido durante la crisis sanitaria “pueden convertirse en un problema social muy importante al estar en diversos puntos del estado, lo cual no puede dejar de generar inseguridad».

Los migrantes haitianos han hecho suyas las centrales camioneras de toda la zona sur, en donde prácticamente viven, tienden su ropa y duermen, en espera de abordar algún autobús que los lleve a San Luis Potosí, hasta donde siguen su camino rumbo a Estados Unidos.

Ya ha habido agresiones de migrantes a propiedad de ciudadanos tamaulipecos, como una mujer que comenzó a lanzar piedras contra una unidad que presta servicio de transporte público en la Central de Autobuses. Asimismo, han habitado durante semanas los hoteles que se encuentran en las cercanías de los paraderos de autobús; sin embargo, todos los días llegan los haitiano a Tamaulipas. (www.milenio.com)