Tamaulipas.- Tampico, Ciudad Madero y Altamira, ubicadas en la costa del Golfo de México celebran esta curiosa tradición desde hace cinco años, el último martes de octubre y aunque no lo creas, el curioso disparate tiene sus razones.

Los habitantes de la zona aseguran que la razón por la que ningún huracán los ha golpeado desde 1966 es, nada más y nada menos que la protección de un asentamiento de extraterrestres que hicieron de una base marítima cercana su hogar.

Aunque la creencia surgió hace ya varias décadas y ha sido transmitida entre las generaciones de los habitantes, fue apenas en 2013 cuando un conductor de televisión sugirió a la gente agradecer a los alienígenas por haber evitado que el huracán Ingrid tocara su puerto, a pesar de que amenazaba con hacerlo.

Desde entonces, la costumbre se ha hecho tan popular que incluso es apoyada por las autoridades locales y ha recibido atención internacional por parte de aficionados a los temas relacionados con lo extraterrestre. (SDPNoticias.com)