Ciudad de México.- Hablar de que hay mal manejo por parte de las federaciones es total ignorancia.

No veo manera de que alguien pueda llamar, en mi caso, como presidente o a una federación que somos ladrones, cuando realmente todo viene etiquetado.

Así se defendía a finales del año pasado, Antonio Lozano Pineda, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), tras las acusaciones de malos manejos de recursos hechas por el titular de la Conade, Alfredo Castillo Cervantes.

El enfrentamiento fue parte de la serie de problemas que vivió la delegación mexicana previo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que dejaron como resultado una de las peores participaciones con sólo cinco medallas.

Lozano fue detenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, procedente de Mexicali, Baja California.

Elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) cumplimentaron una orden de aprehensión por su presunta responsabilidad en el delito de peculado.

De acuerdo con la investigación de las autoridades, a la que Despierta tuvo acceso, Lozano Pineda desvió cuatro millones 831 mil 197 pesos que la Conade había destinado originalmente a la Federación Mexicana de Atletismo.

El recurso fue dividido en tres movimientos.

El primero de ellos sucedió el 24 de marzo del 2011, a través de transferencia electrónica, la Federación Mexicana de Atletismo recibió 568 mil 36 pesos y 92 centavos como apoyo del gobierno federal.

Minutos después, Lozano Pineda transfirió prácticamente la misma cantidad de dinero a una cuenta de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo A.C.

Argumentó la compra de suplementos alimenticios e insumos médicos para los deportistas y exhibió la factura número 1097, expedida por la empresa grupo comercial Maxprise S.A. de C.V. en favor de la Federación Mexicana de Atletismo.

De acuerdo con la investigación, ese organismo nunca realizó un pago por ese monto ni a esa empresa que había terminado operaciones medio año antes a la expedición de la factura.

El segundo movimiento del recurso fue seis meses después, el 22 de septiembre de 2011.

La Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo recibió un millón 931 mil 563 pesos y 80 centavos para la compra de complementos e insumos para deportistas que participarían en los Juegos Panamericanos de Guadalajara.

Antonio Lozano Pineda exhibió la factura número 2509, expedida por Comercializadora Empresarial y Abastecedora Cadena S.A de C.V, pero la investigación reveló que tampoco hubo tal pago, en cambio, el dinero sí fue transferido a otra empresa: Sightercomercial e Industrial, que sólo había presentado un presupuesto.

Los representantes legales de abastecedora cadena rechazaron haber tenido trato alguno con las federaciones y presentaron su factura 2509, en original, estaba candelada y por tanto no se utilizó en el ejercicio fiscal de ese año.

El tercer movimiento y el de mayor cantidad, se dio el 7 de febrero de 2012.

La Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo exhibió la factura número 0821 por concepto de compra de suplementos alimenticios, con un monto de dos millones 331 mil 600 pesos.

La empresa que la expidió fue Hecgue Comercializadora de México S.A de C.V presenta dos domicilios fiscales, uno en Monterrey y otro en la Ciudad de México, sin embargo, la autoridad no encontró los establecimientos.

En el Registro Público de la propiedad de Nuevo León aparece que fue creada con el giro de comercializadora de materiales como acero, plástico, papel, cartón, materiales eléctricos y todo tipo de tuberías.

En los tres casos, atletas como Zudikey Rodríguez, Juan Luis Barrios y Aldo Saúl Vega Escobedo, entre otros, señalaron que nunca recibieron apoyo o insumos de la Federación Mexicana de Atletismo o de su presidente Antonio Lozano Pineda. (http://noticieros.televisa.com/)