México.- La imposición de Estados Unidos de aranceles de 25 por ciento al acero y 10 por ciento al aluminio, provenientes de México, Canadá y la Unión Europea, afectarán en mayor o menor medida a empresas como Grupo Collado y Altos Hornos de México (AMHSA), que exportan 8 y 11 por ciento de su producción siderúrgica a la nación gobernada por Donald Trump.

En la parte internacional, otra empresa que sería impactadas negativamente es Ternium, ya que el 15 por ciento de los volúmenes de venta anuales que tiene la siderúrgica corresponden al mercado de Estados Unidos, aunque la mayoría son surtidos desde una planta que tiene en Luisiana y el resto desde las instalaciones en México.

Ternium declinó hacer comentarios respecto a los aranceles de Estados Unidos, pues afirmaron que estarán alineados con la posición que emita la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero).

Por su parte, para ArcelorMittal, que anunció el año pasado que invertiría en México mil millones de dólares para poner nuevas líneas de producción ante la mayor demanda de aceros terminados en este mercado, el escenario podría cambiar.

Esta empresa exporta minerales (para hacer hierro) y algunos aceros brutos hacia Estados Unidos, aunque es mayor la importación que realiza de ese mercado en México, porque es acero utilizado en la industria automotriz.

Directivos cercanos a la compañía comentaron que la medida implementada por el gobierno de Estados Unidos afectará las operaciones globales de la empresa, por lo que analizan los efectos desde sus oficinas centrales en Luxemburgo.

Se espera que este jueves la Cámara Nacional del Acero (Canacero) haga un pronunciamiento al respecto de los aranceles de Estados Unidos al acero y el aluminio.

¿QUIÉNES SE BENEFICIARÍAN?

A diferencia de otras siderúrgicas, la minera Autlán refirió que para la empresa el panorama sería distinto, debido a que se prevé que Estados Unidos demande más ferroaleaciones con manganeso, ya que el ‘vecino del norte’ no es autosuficiente en este material y no tiene reservas de manganeso.

La minera exporta a Estados Unidos ferroaleaciones.

“Estados Unidos tiene el objetivo de impulsar su producción de acero para aumentar su capacidad utilizada, misma que hoy en día se encuentra en un 73 por ciento aproximadamente. Esto finalmente se traduce en una mayor demanda de ferroaleaciones de manganeso, productos que Autlán vende”, respondió la empresa a El Financiero, al ser cuestionada recientemente sobre los aranceles al acero.

La compañía explicó que, para dar una idea del tamaño del mercado de las ferroaleaciones en Estados Unidos, sumando la producción local y su producción total, en un caso hipotético en el que la empresa mexicana exportara el 100 por ciento por ciento de su producción, no se alcanzaría a cubrir ni el 60 por ciento de la demanda estadounidense.

“Las ferroaleaciones de manganeso son un insumo clave en la producción de acero y no hay producto que lo sustituya. Además, para Autlán la ubicación geográfica juega un rol muy importante por la cercanía a Estados Unidos e incurrimos en menores costos y tiempos de distribución comparados contra los demás competidores internacionales”, explicó la empresa.

Tras el anuncio, las acciones de Autlán caían 2.76 por ciento a las 14:47 horas de ñla Ciudad de México.

El panorama también es positivo para Industrias CH (ICH), que no se vería afectada ya que cuenta con una planta en Estados Unidos que abastece el mercado local.

A pesar de eso, las acciones de ICH caían 2.38 a las 2:48 horas de la Ciudad de México.

¿QUÉ PASA CON LAS AUTOMOTRICES?

Mario Campa, economista de Latam PM, opinó que la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles al acero y aluminio de México, Canadá y Unión Europea, va a afectar a las siderúrgicas y a productores automotrices, porque el acero representa hasta 50 por ciento de sus costos.

“El impacto de corto plazo parece no ser inmediato, por el uso de chatarra local. En el mediano plazo si las tarifas continúan, se verá una mayor demanda de chatarra, sustituyendo acero y presionando precios de la materia prima al alza”, dijo.

Particularmente en el caso de Rassini, mencionó que la empresa no consume acero de Estados Unidos, sino de Canadá y el resto es chatarra local, mientras que Gissa 100 por ciento de su demanda es chatarra. (Elfinanciero.com.mx)