Ciudad de México.- El retiro del Ejército en octubre pasado de Tamaulipas desencadenó un recrudecimiento de la violencia del crimen organizado en la región citrícola y en las zonas rurales del Estado, aseguraron productores y comerciantes, que desde el lunes realizaron un paro de actividades en protesta por la inseguridad.

Ayer, a la paralización de la actividad comercial y de la producción se sumaron las escuelas de comunidades ejidales como El Barretal, en el Municipio de Padilla, que se ubica sobre la carretera Victoria-Monterrey.

En esa localidad hay un jardín de niños, con 106 alumnos y 13 maestros, una primaria con 313 estudiantes y 27 maestros, y una secundaria con 471 alumnos y 106 profesores, que cesaron sus actividades.

Los afectados por el crimen organizado en la zona naranjera de Padilla, Hidalgo, Güémez, Llera y Ciudad Victoria señalaron que la Secretaría de la Defensa Nacional tenía retenes en la región y vigilaba las brechas y caminos rurales, pero, al disminuir su presencia, la delincuencia aprovechó para volver a acosarlos con el cobro de cuotas y extorsiones.

“El Ejército se retiró. Antes teníamos vigilancia permanente, y los militares estaban calmando el asunto, pero de repente se retiraron”, indicó un productor que lamentó que el Gobierno del Estado ya no renovara sus convenios de colaboración con las Fuerzas Armadas.

“Manifestamos nuestra preocupación en diferentes juntas al General en la zona militar”, dijo, sin mencionar el nombre del mando militar.

“Incluso, llegamos a decirles que estábamos dispuestos a pagar gasolina (a los militares) para que se movilizaran, pero no hubo respuesta”.

Durante la pasada Administración, el ex Gobernador priista Egidio Torre Cantú firmó convenios anuales con la Federación durante su sexenio para que 2 mil 300 elementos de la Sedena realizaran labores de policías estatales y municipales en el territorio tamaulipeco.

Pero el pasado 22 de marzo, el Gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca anunció que Tamaulipas no renovaría el convenio de seguridad.

“Lo que estamos haciendo es trabajar para poder contar con nuestra propia Policía”, afirmó, sin explicar cómo integraría esa corporación, que hasta la fecha no ha mostrado avances.

REFORMA publicó ayer que, ante el acoso del crimen organizado, unos 400 comercios de la región citrícola cerraron el lunes y martes sus establecimientos en protesta por la inseguridad.

Aunque ayer se realizaron patrullajes de la Policía Federal y de Fuerza Tamaulipas, la mayoría de los establecimientos mantenía sus cortinas abajo para cumplir los tres días programados de la protesta.

El acoso del crimen organizado es tal, dijo uno de los afectados, que desde hace meses muchos productores no regresan a sus huertas por miedo a los grupos armados que dominan la zona.

“En los últimos ocho años no había estado tan crítico como está ahora”, expresó.

“Hay huertas que los propietarios no pueden ir y, cuando van, ya no tienen naranja, ya se las cortaron”. (ElManana.com.mx)