Monterrey, Nuevo León.-  El ex gobernador Rodrigo Medina de la Cruz se presentó la mañana de este martes a declarar ante un juez de control para escuchar la imputación que le hará el gobierno estatal por un daño patrimonial de tres mil 600 millones de pesos. Medina dijo al respecto que tiene “la conciencia tranquila”.

Es la primera vez en la historia de Nuevo León que un ex gobernador es acusado formalmente por las autoridades; la presencia de Medina se da luego de que el mes pasado tramitara un amparo para evitar la primera audiencia.

“Tengo la conciencia tranquila; esto (el juicio) apenas va empezando y la verdad saldrá a relucir. No hemos cometido delito alguno y lo vamos a demostrar”, dijo Medina de la Cruz al arribar al Palacio de Justicia de Monterrey.

Medina escuchará a la Fiscalía Estatal Anticorrupción acusarlo de “peculado y ejercicio indebido” de recursos públicos por tres mil 600 millones de pesos que fueron entregados como “incentivos ilegales” a la automotriz KIA, a fin de que se asentara en el municipio de Pesquería y participara en la compra y venta de terrenos en el mismo lugar.

La audiencia inició en la sala uno pasadas las 9:00 horas y no tiene un tiempo determinado para concluir. “Confiamos en las autoridades del Poder Judicial del Estado y que esto se lleve a cabo de manera objetiva; insisto: tenemos la conciencia tranquila”, señaló Medina de la Cruz, quien tramitó un amparo para evitar ser aprehendido y le fue concedido a condición de que se presentara ante el juez.

Medina de la Cruz, ex gobernador del PRI, es uno de los acusados por el gobierno actual del independiente Jaime Rodríguez dentro de la llamada “Operación Tornado” que investiga a ex funcionarios estatales y municipales por diversas anomalías financieras en venta de terrenos y apoyos financieros a la empresa coreana automotriz KIA. (Jornada.Unam.com)