Veracruz.- América salió vivo de los mares del tiburón. Las Águilas se aferraron a la cima del Clausura 2018 y a ser el único equipo invicto del campeonato, al menos por una semana más, luego de igualar 1-1 ante Veracruz en el cierre de la Jornada 8.

El cuadro de Coapa, que vive un mes de febrero a puro frenesí por su complicado calendario, renunció al futbol espectacular que le caracterizó en los últimos encuentros y ayer sufrió para no ser otra víctima más de unos Tiburones Rojos, que cinco días atrás habían devorado el paso perfecto de Pumas.

Las Águilas, que se mentalizaron para salir con un cuadro titular que sufriría varios cambios, apenas vieron los ingresos de Aldo Cruz, canterano azulcrema, y Jérémy Ménez, quien esta vez tomó el lugar de Henry Martín en el 11 inicial y formó dupla con Oribe Peralta.

Veracruz, en cambio, optó de nueva cuenta por el papel de víctima, de cederle el balón al visitante y asestarle una dentellada mortal a la primera oportunidad.

Al 47’ la apuesta resultó porque América, que había dominado sin premio alguno durante los primeros 45 minutos, salió dormido en el inicio del complemento y Carlos Esquivel les hizo pagar con un zurdazo a la base del poste que dejó sin oportunidad alguna a Agustín Marchesín en el 1-0.

Más por instinto de supervivencia, Miguel Herrera movió su ataque y le dio entrada a Andrés Ibargüen y Martín pasado el minuto 60. Conectados en el ataque con Peralta y Cecilio Domínguez, los delanteros probaron una y otra vez a Melitón Hernández, quien entró de bombero a salvar la portería de los Tiburones luego de la lesión de rodilla de Pedro Gallese en el primer tiempo.

El bombardeo no cesaba y Veracruz se aferraba a ese gol que de momento le ponía a sólo tres puntos de Lobos BUAP en la lucha por no descender, pero Henry Martín no lo quiso así.

El delantero de las Águilas se inventó una genialidad y con un taconazo paseó el balón en un mar de piernas para llegar a destino paraguayo: Bruno Valdez, quien sólo chocó el balón para sentenciar el 1-1 final, salvar el invicto de las Águilas, provocar la locura del “Piojo”. (Diarios.mx)