A nueve años de la masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, la Casa del Migrante de Saltillo realizó un foro conmemorativo en el que se insistió que hasta ahora no existe ni perdón ni olvido.

El padre Pedro Pantoja, asesor de la Casa del Migrante de Saltillo, criticó que hasta el momento no se ha hecho la debida investigación, no ha habido penalización a los actores responsables del asesinato de 72 migrantes, ni se han fincado responsabilidades a funcionarios públicos, “cómplices de esta tragedia”.

El 24 de agosto de 2010 fueron encontrados los cuerpos de 58 hombres y 14 mujeres en una bodega abandonada en San Fernando, Tamaulipas.

Las personas migrantes eran originarias, en su mayoría, de Centroamérica y se dijo que fueron asesinadas por un cártel delictivo después de haber sido secuestrado los camiones en que viajaban.

En su intervención en el Foro Conmemorativo, Pantoja lamentó que el Gobierno de México no ha implementado la digna repatriación de los cuerpos, ni ha proporcionado una compensación digna, justa e integral a las familias de las víctimas, como exige la Ley de Víctimas.

El hecho de esta masacre permanece históricamente como un sembrado de muerte que en todo este territorio noreste resuena como el lamento de San Fernando, y un lenguaje de muerte no puede ser silenciado.

En el evento, además de personas migrantes, estuvieron presentes, Berenice Valdez, del Instituto para las Mujeres en la Migración, Fray Tomás González de La 72-Hogar Refugio para Migrantes, el padre Luis Eduardo Zavala, de Casa Monarca y el padre, Luis Eduardo Villarreal, de Casanicolás, de Monterrey.

A nivel nacional fueron realizadas distintas actividades en diversos estados, con la intención de recordar el suceso y refrendar el apoyo a la migración por parte de activistas y organizaciones defensoras delos derechos humanos.

“Toda esta gente masacrada por causas de la política restrictiva del estado, carente de toda seguridad humana”, señaló Pantoja, recordando que, “han tenido que viajar forzadamente en la clandestinidad, convirtiéndose en objeto de persecución, secuestro y asesinato por actores criminales, sospechosamente protegidos por la complicidad de funcionarios públicos de las fuerzas de seguridad”.

Advirtió que la indignación continuará, así como la exigencia a las autoridades, pues dijo, no es historia pasada porque en el país se siguen dando casos como el de San Fernando.

“Continuaremos nuestra lucha, denunciando que no es historia pasada esta masacre, hasta no dar por término que nuestro país siga siendo cementerio de los centroamericanos y que todo migrante caminando por nuestro territorio sea un muerto sin nombre y sin entierro.

“Por eso decimos con toda la población de los países de América Latina, por esta masacre, ni perdón ni olvido”, declaró el Presbítero.

La guerra en contra los inocentes se ha recrudecido, advirtió Fray Tomás González, pues se equivocaron los que votaron por el nuevo Gobierno creyendo que habría un cambio.

El Gobierno mexicano ha puesto como moneda de cambio a todos estos compañeros y compañeras que caminan todos los días por este territorio de maldición, que no se va a poder transformar desde arriba.

Afirmó que las estaciones de migración son en realidad “cárceles” en donde los migrantes detenidos viven hacinados porque el Gobierno mexicano ha decidido no molestar al Gobierno de los Estados Unidos.

Fray Tomás González auguró que lo que se vivió hace nueve años en San Fernando está por repetirse.

“Hoy de este acontecimiento, del que hoy estamos haciendo memoria, está apunto de repetirse y todos los que estamos aquí, todas las que estamos aquí, tenemos la responsabilidad histórica de frenar (…).

“Podemos y debemos frenar esta política de muerte, de discriminación. Podemos y debemos decirle a los gobiernos, cualquiera que sea su posición, su color, que el camino que están tomando está mal”, agregó.

Los asistentes lamentaron que los eventos organizados para este año no fueran realizados en San Fernando, Tamaulipas, por no existir las condiciones de seguridad para ello. (Posta.com.mx)