México.- El robo de combustibles también tiene un componente fiscal, ya que cuando se enajena combustible robado no se está pagando el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) correspondiente, afirmó el director del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Osvaldo Santín.

Por lo anterior, dijo, se están verificando todas las estaciones donde presuntamente están comercializando combustible robado, esto con el fin de vigilar que no haya omisiones en el cumplimiento de obligaciones fiscales.

“Estamos ejerciendo nuestras facultades para deslindar las responsabilidades a las que haya lugar en materia fiscal”, advirtió.

Luego de que el secretario de Hacienda, 
José Antonio Meade, dijera con anterioridad que no sólo se verificaría a las gasolineras que presuntamente comercializan combustible robado, sino también a consumidores que la adquieran, el jefe del SAT comentó que el organismo ha iniciado investigaciones y operaciones diversas correspondientes a sus facultades.

“Lo que estamos buscando es qué empresas han tenido operaciones con estaciones de servicio en las que se presume que se vende combustible robado, o bien, que estén comprando o vendiendo facturas apócrifas con respecto al tema”, explicó.

Santín Quiroz anadió que desde la trinchera de Petróleos Mexicanos y con el fin de hacer una investigación integral, también se está investigando quiénes pueden justificar su nivel de consumo de combustibles, dada la naturaleza de su negocio.

A partir de ahí, el fisco está iniciando investigaciones para confirmar la consistencia de lo que reportan como combustible comprado y su consumo razonable para su nivel de operaciones.

Dijo que el jefe de la autoridad fiscalizadora explicó que a principios de este 2017 el grupo de acción financiera sobre el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo identificó a algunas asociaciones autorizadas para recibir donativos de impuestos como un sector vulnerable para estas actividades.

“A partir de esta recomendación, el SAT ha iniciado algunas verificaciones para asegurar que el destino de los recursos provenientes de donativos cumplan con las condiciones que la misma ley establece a dichas instituciones; es un programa general que permite revisiones más profundas en caso de detectar conductas inconsistentes”, comentó.

Aunque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estimó que las pérdidas totales del robo de combustible ascienden aproximadamente a 20,000 millones de pesos, el SAT actualmente no tiene una estimación de lo que el fisco ha dejado de recaudar en términos de IEPS e IVA por este mismo delito. (ElEconomista.com.mx)