La guerra contra los líderes del crimen organizado terminó oficialmente, sostuvo Andrés Manuel López Obrador.

El Presidente expuso que el objetivo de su administración no es capturar a los cabecillas de los cárteles de la droga o del huachicoleo, sino garantizar la seguridad pública.

“Eso es lo que me importa, bajar el número de homicidios, de robos, que no haya secuestros. Eso es lo fundamental, no lo espectacular. Se perdió mucho tiempo en eso y no se resolvió nada. Oficialmente ya no hay guerra, nosotros queremos la paz”, afirmó en su conferencia matutina.

López Obrador reconoció que los bloqueos a carreteras con vehículos incendiados, registrados el martes en Guanajuato, fue una consecuencia del combate a la ordeña de ductos, por lo que pidió apoyo de la población.

“Llamo a toda la gente para que no se proteja a la delincuencia, que no se toleren estos actos; no debemos ser cómplices”, enfatizó.

El secretario de Marina, Rafael Ojeda, detalló el operativo implementado el martes en Villagrán, Guanajuato, luego de detectar una toma clandestina a la que pretendía ordeñar con 40 pipas el cártel de Santa Rosa de Lima, que opera en esa zona.

Destacó que, pese a los bloqueos, lograron detener a una persona y asegurar 19 pipas, ocho ya abastecidas.

La función principal del gobierno es garantizar la seguridad y bajar el número de robos, homicidios y secuestros, dice.

Oficialmente la guerra en contra de los líderes de los cárteles del crimen organizado y los dedicados a la ordeña de ductos de Petróleos Mexicanos ha finalizado, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia de prensa matutina.

El titular del Ejecutivo expuso que en la lucha en contra del robo de combustibles emprendida por su gobierno la meta no es capturar a los dirigentes de las bandas, sino garantizar la seguridad pública.

“Eso es lo que me importa, el bajar el número de homicidios, de robos, el que no haya secuestros, eso es lo fundamental, no lo espectacular. Se perdió mucho tiempo en eso, y no se resolvió nada.

“No hay guerra. Oficialmente ya no hay guerra, nosotros queremos la paz, vamos a conseguir la paz”, afirmó el presidente López Obrador en rueda de prensa la mañana del miércoles.

Explicó que en el combate al robo de combustibles, se ha privilegiado la localización de los ductos que son ilegalmente perforados para obtener los hidrocarburos y modificar su sistema de distribución.

“No se han detenido a capos, porque no es esa nuestra función principal. La función principal del gobierno es garantizar la seguridad pública. Ya no es la estrategia de los operativos para detener a capos”, insistió el Presidente de la República.

López Obrador reconoció que en el bloqueo de carreteras con vehículos incendiados en Guanajuato tras la detección de una toma clandestina, es parte de este combate al robo de combustibles, en el que pidió el apoyo de la población.

“Yo llamo a la población de Guanajuato, a toda la gente, y a la población del país para que no se proteja a la delincuencia, que no se toleren estos actos, no debemos ser cómplices”, enfatizó el Presidente.

En la rueda de prensa, el almirante secretario de Marina, Rafael Ojeda, presentó imágenes del punto donde se detectó la toma clandestina, en Salvador Torrecillas, municipio de Villagrán, Guanajuato, donde actuaba el cártel de Santa Rosa de Lima. En el punto se aseguraron 11 pipas, 14 camiones tipo tortón, ocho pipas ya abastecidas, dos cajas sin camión, un tracto camión sin caja, y una pipa con agua. En el lugar sólo hubo un detenido. (excelsior.com.mx)