Chilpancingo, Guerrero.- Indígenas nahuas encabezados por policías comunitarios armados entraron a la fuerza a la localidad de Zitlala, luego de un altercado con elementos del Ejército, quienes les impedían el paso.

Los indígenas buscaban acudir a Zitlala a colocar cruces y flores a tres transportistas asesinados a balazos el pasado 17 de julio.

En el forcejeo con militares hubo 30 manifestantes lesionados, cinco de ellos con heridas en la cara, y dos soldados fueron desarmados; posteriormente se les devolvió el armamento en el Zócalo de Zitlala, ante la presencia del Alcalde de ese Municipio, Roberto Zapoteco Castro.

Todo comenzó la mañana de este lunes cuando integrantes del Ejército colocaron un retén en una salida de la comunidad de Tlatempanapa para impedir que unas 300 personas salieran del pueblo y llegaran al panteón de Zitlala, cabecera de ese Municipio.

Entre las personas estaban 100 hombres armados integrantes de la Policía Comunitaria Por la Paz y Justicia.

El comisario municipal de Tlatempanapa, Colotzin Tlatemotzin, contó que cuando apenas tenían ocho minutos de haber salido de su pueblo se encontraron con un retén de unos 100 militares y policías estatales.

Pese a que les explicaban que se dirigían al panteón para conmemorar a sus difuntos, les impidieron seguir su camino.

Entonces se armó la trifulca; hubo un intercambio de golpes, pero la superioridad numérica de los manifestantes se impuso y lograron romper el cerco militar. Durante la gresca, la gente desarmó a dos soldados, que resultaron con lesiones leves y a quienes se les devolvió posteriormente su armamento.

El comisario mencionó que desde el domingo la gente se organizó para ir con caravana, acompañados de comunitarios, a las tumbas de los vecinos Loria Mintzin Cuchillo, Crescencio Colotzin y Rodolfo Colotzin Ciriaco, quienes fueron masacrados a balazos por un comando armado el pasado 17 de julio.

Tras el zipizape, los manifestantes llegaron a Zitlala; el Alcalde Zapoteco intervino para que la gente pudiera arribar al panteón.

Colotzin Tlatemotzin afirmó que desde hace días ya estaba programada para este lunes una reunión con Zapoteco y con el director de Gobernación estatal, Jesús Vargas Vargas, quien no entiende por qué colocaron un retén militar y policiaco.

Indicó que acordaron que sus policías comunitarios los resguardaran en la caravana de vehículos a Zitlala porque en los últimos días la gente de Tlatempanapa que se dirige a la cabecera municipal es víctima de asaltos.

En el contingente viajaban en camionetas de redilas niños y mujeres.

Uno de los indígenas contó que los militares ya estaban provistos con varas y palos, con los que arremetieron en su contra.

“Nosotros no traíamos nada, no veníamos a pelear, veníamos a dejar las cruces y las flores de nuestros muertos”, dijo.

Los comunitarios, armados con rifles de bajo calibre, no intervinieron en la trifulca.

Poco después del mediodía, tras visita de manifestantes al panteón, el comisario de la comunidad dialogó con Vargas y Zapoteco y firmó con ellos una minuta de acuerdos.

Uno de los acuerdos indica que el Gobierno estatal y la Alcaldía acepten que vecinos de Tlatempanapa sean acompañados por policías comunitarios en sus visitas a Zitlala para evitar asaltos.

Luego, manifestantes y su policía comunitaria retornaron a su comunidad.

Los comunitarios de Tlatempanapa pertenecen al grupo armado denominado “Por la paz y justicia”, que en mayo de 2015 tomaron las calles de Chilapa para detener al jefe del grupo delictivo de Los Rojos, Zenén Nava, acusado de ser el autor de desapariciones y asesinatos.

Zitlala y Chilapa son zonas disputadas por bandas criminales como Los Rojos y Los Ardillos. (Diario.mx)