Monterrey, Nuevo León.- A raíz de un sismo de cuatro grados en la escala de Richter, registrado la noche de este lunes, 38 kilómetros al noreste de Cadereyta, Nuevo León, el movimiento contra Monterrey VI (proyecto para traer agua del río Pánuco a esta entidad), exigió al gobierno del estado y a Pemex, informar a la opinión pública sobre probable relación del movimiento telúrico, con la técnica del “fracking” aplicada en la Cuenca de Burgos, para la extracción de gas shale.

“Nuestro movimiento ciudadano se ha pronunciado públicamente desde inicios del presente año en contra del anuncio del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, en el sentido de que el proyecto Monterrey VI se llevará a cabo, en flagrante contradicción con una de las principales promesas que esgrimió durante la campaña”, señaló el colectivo ambientalista, mediante un comunicado.

“Una de las principales razones que han llevado a varios grupos ambientalistas y de activistas sociales a unirse en nuestro movimiento en contra del mencionado proyecto, cuyo propósito es traer a Nuevo León agua en enormes cantidades, es que esos volúmenes de líquido tienen como uno de sus destinos principales alimentar los pozos de fractura hidráulica o ‘fracking’, para la extracción de gas shale en la Cuenca de Burgos, tal y como se estableció en el documento oficial emitido por el gobierno de Rodrigo Medina titulado “Retos Desarrollo Regional Energía 2014”, expuso la agrupación civil.

Agregó que además de que esta técnica supone un enorme consumo de agua y el uso de cientos de químicos altamente tóxicos, “se ha comprobado científicamente la relación entre la fractura hidráulica y los llamados “microsismos de foco somero generados por actividad humana”.

Asimismo expuso que la prestigiada revista “Scientific American”, demostró sin lugar a dudas, en un artículo publicado en 2013, que esta técnica provoca sismos, y tal se ha visto en Nuevo León donde en coincidencia con la perforación de pozos de ‘fracking’, aumentó la sismicidad del estado entre los años de 2012 y 2014.

En ese sentido señaló el movimiento No a Monterrey VI, que en seis años, desde 2006 hasta 2011, hubo trece sismos, mientras en 2012 hubo 89, en 2013 fueron 71 y en 2014 se reportaron 41 sismos, bajo el entendido de que esa actividad es atípica de la región.

“En atención a lo anterior”, declara el colectivo, “como miembros de la sociedad civil y bajo el amparo de los artículos 1, 6 y 8 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, exigimos al gobierno del estado de Nuevo León, al gobernador Jaime Rodríguez Calderón y a Petróleos Mexicanos, se informe a la opinión pública de manera inmediata y con una estricta fundamentación técnica, el origen real del sismo registrado este lunes por la noche”.

Asentó el colectivo ciudadano que por las características de este evento, hay una alta probabilidad de que haya sido provocado por las perforaciones de pozos de fractura hidráulica que ya se han realizado en la Cuenca de Burgos; en particular la correspondiente al pozo Nérita-1, localizado a 31 kilómetros al oriente del municipio de Cadereyta Jiménez, sin que la ciudadanía pueda conocer las consecuencias para el medio ambiente y la vida humana.

Por tanto, la agrupación exigió además, se informe sobre la ubicación precisa de los lugares en los que se han realizado pozos de “fracking”; qué empresas los están llevando a cabo; de dónde toman el agua necesaria; si existen proyectos futuros de “fracking” en la zona, y por último, que no se tome ninguna determinación sobre el proyecto Monterrey VI, mientras no se haya aclarado todo lo anterior. (Informador.com.mx)